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lunes, 22 de agosto de 2011

Capitulo 7 - Giro de 360º

Siempre me habían dicho que cuando te pasaba algo malo si lo mirabas desde otra perspectiva mejoraba o por lo menos no lo veías tan negro. Pues yo no lo veía así. Me seguía sintiendo igual de engañada. No podía imaginar como todo había dado una vuelta de 360º (grados). Me pasé toda la noche pensando en lo que había visto, los sentimientos se me cruzaban. Había sido demasiado para un solo día. Tom salia de mi vida y Dani volvía a ella. Tom me había hecho daño, había confiado en él y lo había arrojado todo por la borda, pensé que le podía haber llegado a querer con el tiempo. De verdad que lo pensé pero ahora no me apetecía saber nada de él. No quería tener nada con él. Se había reído de mi y no iba a consentir que se siguiera riendo de mi. No iba a aparentar que no me había importado, que podíamos ser amigos.
Por otro lado estaba la vuelta de Dani que me alegraba y creo que fue lo único bueno de ese día. Me sentía feliz por verle de nuevo, pero tenia miedo de lo que me hacia sentir. No era normal que siendo solo amigos reaccionara como lo hacia cuando estaba con él. La Vero que pocas personas conocen, la Vero de verdad salia con él y eso me asustaba un poco.
Solo habían pasado un par de días desde que había visto a Tom con Paula en aquel parque y lo único que había hecho yo era quedarme en casa para evitar encontrarme con Tom. Me seguía llamando. Supongo que era porque técnicamente no habíamos cortado aunque para mi estaba claro. Me estrañaba que Adrián no le hubiese dicho nada, ¿pero por que lo debería haber hecho?. Él no tenia nada que ver en esa historia. Era solo que no me apetecía hablar nada con Tom. ¿Para qué? ¿Para que me hablara como si no estuviera también con otra?, ¿para que me dijera que me quería?. Lo único que quería era que todo lo que había ocurrido fuera una pesadilla, pero eso no lo podía tener.
    - Vas a salir, no vas a seguir en casa tirada como si tu vida no siguiera adelante - me decía Mireya molesta. Me había quitado la manta con la que hasta unos segundos había estado tapada. - Tom no merece que estés así por él.
   - Mireya no me apetece verle, no quiero encontrármelo - le dije intentando quitarle la manta de la mano, claramente no lo conseguí.
   - ¿Quien te ha dicho que te lo vayas a encontrar? Además si te lo encuentras ¿que?. Levanta tu culo de ese sofá, date una ducha, ponte guapa y vamos a la calle.
Sabia que había perdido la discusión. Mireya ya tenia la pose de sabes que tengo razón y no me voy a mover de aquí hasta que me hagas caso, por lo que me resigne a dar un suspiro y levantarme del sofá. Practicamente había vivido en aquel sofá desde lo sucedido. Patético, lo sé, pero me sentía humillada de tal manera que no sabia que hacer. Mi manera de superar las cosas es quedarme en casa pensando en los problemas y escuchar canciones tristes hasta que llega el punto en el que digo "ya basta, no merece la pena seguir así". Había llegado a ese punto o mejor dicho Mireya había hecho que llegara a ese punto. Me estaba escondiendo como si yo hubiese sido la que había hecho mal las cosas y no había sido a si. Yo tendría que pasármelo bien con mis amigos mientras el se lamentaba por lo que había hecho. Y no al revés como estaba pasando. A veces me preguntaba si los chicos alguna vez pensaban tanto en lo que pasaba como lo hacemos nosotras. Si alguna vez se acordaban de sus novias. Quien sabe.
Me metí en la ducha. Sentía el agua correr por mi cuerpo y desconecte de todo. Deje de pensar. Solo eran las gotas de agua y yo. Cuando salí de la ducha me fui a vestir. Cogí mi pantalón favorito, una camiseta, una chaquetita verde y me puse mis zapatillas favoritas. Mireya vino a mi cuarto para arreglarme el pelo. Me lo secó y luego me lo peinó. Cuando me tocaban el pelo sentía que nada mas importaba, me perdía en un punto y solo notaba como me peinaban. Estaba totalmente relajada.


***

Nos habíamos reunido todos en el skate park. No quería, pero recordé que mi fantasía se desmoronó en ese mismo lugar. Y practicamente con las mismas personas que estaban ahora ahí. Solo que ahora estaba mi grupo al completo.
   - ¡Si esta viva! - me dijo Alex cuando me vio aparecer con Mireya, se me acercó y me dio un abrazo - pensé que ya no ibas a salir nunca mas de tu casa. ¿Qué tal estas?
   - Intentando volver a la normalidad. Ya sabes todo eso de estar soltera otra vez. Mi rutina - le dije con sarcasmo. Pero él me conocía mas que eso. Sabia que lo hacia para que la gente no notará lo que en realidad me molestaba la situación.
   - Sabes que puedes contar conmigo - me susurró al oído mientras me abrazaba otra vez. No era una pregunta era una afirmacion de nuestra amistad.
Yo solo asentí. Por este tipo de cosas era mi mejor amigo. En los ojos de otras personas seria el fiestero y el gracioso de la clase, pero no conmigo. Me hacia reír cuando tenia que hacerlo y siempre me había apoyado. Me conocía mejor que nadie a excepción de Mireya. Nadie se podría imaginar que el pudiera estar toda toda una tarde escuchando lo que me pasaba o que el me daba consejos. Pero en doce años que llevábamos juntos nunca nos habíamos separado. Él tenia sus amigos y todo eso, pero nunca había interferido en nuestra amistad y siempre que lo necesitaba él no importaba donde estuviera, él venia.
Mi recibimiento estuvo lleno de ¿estas bien?, él se lo pierde, es idiota, ¿quieres que le demos una paliza?. Cada vez que me decían la ultima me reía, sabia que lo hacia por eso, que lo único que querían es que la Vero de siempre volviera, pero necesitaba tiempo. Ni siquiera la idea de una paliza a Tom me parecía agradable, no quería que mis amigos se metieran en un problema por mi. Tom no lo valía. O eso me había dicho yo. Igual de buena era tonta por no hacer nada al respecto, pero yo no me iba a rebajar a su nivel.
La tarde se me estaba haciendo corta. Ya casi se me había olvidado como era pasar una tarde con mis amigos por tanto estar con Tom. Ahh. Eso si que me daba rabia. En esos momentos no me imaginaba que me estaba alejando de ellos y aun después de haberles dado de lado por centrarme en mi novio, seguían a mi lado. No les merecía. No después de lo que les había hecho.
   - Ei Vero ¿estas bien? - me dijo Alex tocando mi mejilla. No me había dado cuenta de que me había puesto a llorar.
   - Si, si. Solo no se que me ha pasado. - dije restándole importancia a lo de llorar.
Me miró enarcando una ceja y yo solo le sonreí para demostrarle que no pasaba nada, que estaba bien. Seguí la conversacion que estaban teniendo. Lo ultimo que había oído antes de que me perdiera en mis pensamientos era que fuésemos a comer algo. Ya habíamos llegado, incluso habíamos pedido ya y estábamos sentados en un par de mesas que habíamos juntado para que entrásemos todos.
   - ¿Ese no es Adrián? - dijo Lucia con una inclinación de su cabeza intentando ser discreta.
Nos giramos no tan discretamente como lo había hecho Lucia. Yo por lo menos no tenia la palabra discreción en mi diccionario. De verdad que intentaba serlo, pero nada. No lo conseguía. Lo que esperaba antes de darme la vuelta es que estuviese solo. Bueno, sin Tom. Con eso me valía. Para mi suerte venia solo y para su mala suerte seis pares de ojos le estaban mirando. Sonrió y se acercó a donde estábamos.
   - ¿Que tal chicos? - nos saludó y nosotros le invitamos a que se sentara.
   - Bueno, ¿y que haces aquí? - le dije
   - ¿Ya me quieres echar? - dijo indignado.
   - No, no - me apresuré a decirle. Sabia que lo hacia en broma, pero aun así me puse roja de la vergüenza - solo decía que es raro que vengas tu solo.
Todos se rieron de mi al ver que me había puesto roja. Vale, era graciosa la situación. Supongo que seria una de las que se estuviera riendo si no fuese yo la que estaba pasando el mal trago.
   - Había quedado con Tom, pero se fue y yo tenia hambre, así que vine.
Ante la mención del nombre no pude evitar encojerme. Todos los recuerdos vinieron y en especial él que mas me dolía. El engaño.
   - Lo siento de verdad Vero, no debería haberlo dicho.
   - No pasa nada. Es tu amigo.-Se hizo un silencio incomodo, la tensino se podía notar claramente. No podía soportar que fuera por mi. ¿Acaso les iba a dar pena? No. Definitivamente yo no era de esas. - De verdad chicos estoy bien. No me miréis como si me fuera a romper en mil pedazos en cualquier momento.
Moví la conversación a otro punto. Si no lo hacia yo nadie lo iba a hacer. Todo volvió a la normalidad en unos minutos. Todo eran cotilleos entre chicas, las tonterías de los chicos... muchos chicos dicen que las chicas son cotillas, que siempre estamos hablando de lo que hace la gente y cosas como esas, pero no os creáis que ellos no comentan lo que hacen la gente que conocen. Solo que nunca mostraran esa faceta delante de las chicas, pero cuando estén solo ellos reunidos empezaran a hablar. Incluso me arriesgaria a decir algo. Los chicos igual son hasta mas cotillas o comentan mas que las chicas. Me alegraba que Mireya me hubiera "obligado" a salir. Necesitaba distracción, pasármelo bien y lo había conseguido.

***
Otro día, otro comienzo. Había decidido no esconderme mas, vivir la vida. No me iba a ocultar mas, no iba a dejar mi vida atrás por lo que me había hecho Tom. Saldría adelante y con la cabeza bien alta. Todo lo que me había perdido con mis amigos al estar con él lo iba a recuperar.
Desde el día que había empezado otra vez a salir con mis amigos no me había separado de ellos. Quedabamos todos los días, si no era todos juntos era con  Mireya y Ana o con Alex. Hoy solo había quedado con Mireya. Habíamos pasado todo el día juntas, por la mañana habíamos ido a comprar algo de ropa y por la tarde habíamos estando dando vueltas y mas vueltas. Estábamos sentadas en una campa que había cerca del parque botánico. Lo bueno de aquella campa es que nunca te molestaban, no había nadie por ahí. Normalmente nos quedabamos ahí para hablar tranquilamente sin que nos molestaran aunque también era un bonito fondo para hacerse fotos.
   - Vero te tengo que contar una cosa que llevo un tiempo queriéndote decir - me dijo Mireya. Estábamos tumbadas boca arriba porque habíamos pasado el tiempo dando formas a las nubes. Según mi opinión vi una cara malvada, un perro y un conejo, pero según Mireya era un elefante, un hacha y lo único que habíamos visto igual había sido la cara malvada. Rodé hacia un lado para verla. Ella hizo lo mismo y esperé a que empezará a contarme - estoy saliendo con Adrián
   - ¡Espera ¿qué?! - emm... eso si que no me lo podía esperar. ¿Mireya saliendo con Adrián? Solo podía ser un Adrián, el amigo de Tom. "Vale, calmate, respira. Ahora habla tranquilamente". Genial ahora encima hablaba conmigo misma. - ¿desde cuando?
   - Pues... desde hace unas dos semanas
   - Hace dos semanas- Mireya asintió y yo heche cuentas. Eso había sido cuando habíamos cortado Tom y yo. ¿Por eso habría venido Adrián con Mireya cuando la llamé? ¿Estaban saliendo ya? Pues si que me había perdido cosas. - ¿y por que no me dijiste nada?
   - No creí que fuera el mejor momento para decírtelo, había pasado lo de Tom y ... no se no me parecía justo para ti decirte que tenia novio cuando tu...
   - ¿Habia encontrado a mi novio liándose con otra? - la interrumpí, sabia que le costaba decirlo porque se preocupaba por mi, pero que podía hacer yo, era una realidad que todo el mundo a estas alturas conocía. - Mireya soy consciente de lo que ha pasado. Solo no quiero que me sigáis tratando así, no voy a empezar a llorar y a derrumbarme en cualquier momento y de verdad me alegro de que estés con Adrián. ¡Tienes novio! Dios y yo sin saberlo.
Mireya se rió y me abrazó. Estaba feliz por ella, Adrián era un buen chico. Siempre me lo había parecido, desde el momento en el que lo conocí y algo me decía que él no seria capaz de hacerle a Mireya lo que me había hecho su amigo a mi.
Nos pasamos hablando toda la tarde de como habían empezado a salir, su primer beso... ya sabéis. Lo típico que se preguntaría a una amiga. También me dijo que había quedado mas tarde con él.
   - ¿Ya me empiezas a cambiar? - bromeé.
   - Sabes que eso es imposible.
   - Mmmm... mas te vale.
Llegó la hora de despedirme de ella para que se fuera con su novio. Jajaja sonaba tan raro. Mireya no tenia problema para sociabilizar era solo que no solía tener novio, simplemente estaba con alguien pero no le ponía la etiqueta de novio. Verla tan ilusionada por encontrarse con Adrián había hecho que me fuera de ahí con una sonrisa en la cara. Solo que la sonrisa no duró mucho
   - ¡Vero! -y ahí estaba yo, escuchando la voz que pensé que no iba a volver a escuchar. Esa voz que antes hacia que mi corazón latiera mas rápido y que una sonrisa se mostrara en mi cara ahora solo me paralizaba y quería borrar todo, quería huir. Sabia que si me giraba no iba a poder salir de ahí. Por lo que seguí caminando como si no hubiese oído nada - ¡Vero! ¡Vero! ¿Estas sorda?
Estaba atrapada, me había agarrado del brazo y me estaba girando para que le mirara. Ahí estaba el mirándome confundido. ¿Por que me miraba confundido? ¿Es que no me podía dejar en paz? ¿Todavia tenia mas cosas que decir para burlarse de mi?
   - ¡Sueltame!
   - Vero ¿que te pasa?
¿Como que que me pasaba? ¿Es que acaso no había entendido que no quería tener nada que ver con él? Le había estado evitando toda la semana y no se daba cuenta de que ya no nos quedaba nada. Intente soltarme de su agarre, pero no podía. ¿Por qué me seguía haciendo esto a mi? 
   - ¿Que te pasa conmigo? ¿Por qué me evitas?
¿Me lo estaba diciendo en serio? Vale, no había cortado con él oficialmente, pero era obvio que le estaba evitando. No había cogido ni una de sus llamadas, ni había contestado a sus mensajes. La cara de inocencia que estaba poniendo solo me enfurecía mas y quería golpearlo. Nunca es sido violenta, siempre he huido de todo lo que podía llevar a una discusión mayor, pero ahora no me apetecía huir. Lo que me apetecía era gritarle de todo y después girarle la cara.
   - ¡Realmente eres idiota! ¿Pensabas que no te iba a descubrir?
   - Vero, ¿de que me hablas?
   - ¡Se que te has estado riendo de mi! Que todo lo que decías era mentira.
   - ¿Qui...quien te ha dicho eso? Es mentira, seguramente es alguien que esta celoso de lo que tenemos - me dijo acercándose a mi y tocandome la mejilla. Le aparte la mano. No pude evitar reírme de su comentario, pero no era una risa de felicidad, sino una amarga. Me seguía mintiendo.
   - No me sigas mintiendo. Mireya me intento avisar ¿y sabes lo mas irónico de todo esto? Al principio no la creí, me preguntaba como podría ser capaz de hacer una cosa así después de decirme que me querías. Que tonta fui. Te creí, confiaba en ti y tu solo me engañabas.
No se si se lo estaba diciendo a él o simplemente, estaba repasando otra vez los hechos. Mientras lo estaba contando no le había mirado, me había quedado mirando el suelo. No por vergüenza, creo que era por contenerme, no quería formar un corro alrededor nuestro. No iba a ser otra vez parte de un espectáculo. Estaba cansada de eso.
   - Vero yo....
   - ¿Tu que? ¿Vas a decirme que es mentira? ¿Que mi mejor amiga me a engañado porque estaba celosa? No me hagas reír. Te vi Tom, te vi con Paula en el parque. No es algo que me han contado, es que he sido yo la que te ha visto. Te vi besándola.
   - No fue así.. ella se me lanzó.
   - Me da igual quien empezara, tu la seguiste. No la paraste, seguiste besándola sin importarte que estabas conmigo. Por favor si ni siquiera me contaste que habías estado saliendo con ella. Espero que te lo hayas pasado bien riéndote de mi porque es la ultima vez que lo vas a hacer. Olvidate de mi, no me llames, no me hables y si mi ves por la calle y sabes que vamos a estar de frente cambiate de acera. No quiero volver a verte ¿te queda claro?
  - Yo.. te quiero a ti Vero
   - Por favor deja ya de hacer teatro, ya no me creo nada de ti. No puedes pretender que vuelva contigo después de lo que me has hecho. Cuando te conocí te dije que no seria una de tus muñequitas y todavía tengo la suficiente dignidad para no ser. Solo te pido una cosa, alejate de mi.
 Se que me iba a decir algo, pero no quería oír mas escusas. Era penoso como se intentaba disculpar. Me di la vuelta para irme, pero me volvió a coger.
   - ¡Sueltame! ¿Que es lo que no entiendes? ¡Sueltame!
   - Escuchame un momento...
   - ¡NO! No voi a escucharte, no me interesa nada de lo que me digas. ¡Sueltame Tom!
   - ¿Acaso estas sordo? - dijo una voz que reconocía. No me hacia falta darme la vuelta para saber quien era. Sabia que en el momento que me girara vería a Dani parado detrás de mi.
   - No te metas donde no te llaman - dijo Tom sin prestarle demasiada atención
   - ¿No me has oído? Sueltala - Dani poco a poco se había ido acercando hacia donde estaba Tom agarrándome del brazo. Estaba feliz de que estuviera aquí y mas de que me defendiera pero no me gustaba como se estaban poniendo las cosas.
   - O si no ¿que? - le retó Tom.
Ahora estaban parados el uno frente al otro. Tom me seguía teniendo agarrada del brazo, pero no estaba en medio de los dos, sino a un lado. Puede que Dani fuera un par de años mas pequeño que Tom, pero este no se quedaba atrás ni en forma física ni en altura. Tom era un poco mas alta, pero a Dani no le hacia falta alzar la cabeza para mirarle a los ojos. No tenia duda alguna de que no iba a salir nada bueno de aquí. Incluso pienso que se habían olvidado de que yo seguía ahí parada. Solo estaban ahí, retandose con la mirada. Tenia que hacer algo para detenerlos. Lo que me faltaba era una pelea.
   - Sueltala - lo dijo tranquilamente, pero podía ver claramente la cara de rabia que tenia Dani.
De repente sentí un tirón en mi brazo. Era Tom que me había empujado contra él haciendo que nuestros cuerpos practicamente no tuvieran separación. No me gustaba la idea de estar cerca de Tom y menos que encima lo hiciera para provocar a Dani. Me intente librar de su agarré pero no conseguí nada. De repente me encontré fuera del agarré de Tom. Me habia perdido completamente ¿como me había librado? y derrepente me situé otra vez. Dani había hecho que Tom me soltara y ahora delante de mi estaban ellos dos peleándose. "Genial Vero, tu plan para que no se pelearan a valido para mucho" pensé. Tenia que separarlos como fuese y esta vez tenia que separarlos de verdad no ser el causante de la pelea.
   - ¡Tom dejale ya!
Me podía haber pasado mil años gritando que me ignoraban completamente. ¿Por que los chicos tenían que ser tan burros? Vale necesitaba un plan B. No sabia que hacer así que me metí en medio para separarlos, lo había visto hacer muchas veces y siempre surgía efecto. Solo que cuando por fin logré meterme e medio de los dos para separarlos noté un gran dolor en mi labio.
  - Ahh - me quejé. Me lleve la mano a la boca. Genial, estaba sangrando. Me habian pegado. Por lo menos había terminado la pelea.
  - ¿Estas bien? - me preguntaron los dos a la vez. Me hubiera reído de la situación si hubiera sido en otras circunstancias. Tom se estaba acercando a mi. - No te me acerques Tom. Dejame.
  - Vero... yo lo siento. Yo no quería hacerte daño
  - Eres un idiota - oí a Dani que estaba detrás de mi. Vi como los ojos de Tom brillaban con las ganas de volver a la pelea y noté como Dani se iba acercando a Tom solo que yo me interponía en su camino. No se iban a volver a pelear. Eso si que no.
  - ¡Parad ya! - dije molesta. - ¿Es que no habéis tenido suficiente?
Yo estaba en medio de los dos y los miraba alternativamente. Me estaban ignorando, solo se miraban entre ellos. Tanta testosterona no debe ser buena. Mira como acaban a la primera de cambio.
   - ¡Ei! ¡Que sigo aquí! - dije moviendo los brazos para que se fijaran en mi. El dolor de mi labio se me había olvidado. Solo quería que todo esto se acabara e irme a casa. Me miraron los dos aunque yo solo prestaba atención a Dani. Tenia una marca en el pómulo y un pequeño corte en la ceja. Me miro con la rabia que había tenido mientras estaba peleando, pero poco a poco se fue suavizando la expresión a una de preocupación, preocupación por mi.
   - ¿Estas bien?
Solo asentí
  - ¿Nos podemos ir a casa? - estaba cansada de estar ahí. Practicamente no esperé su respuesta, le cogí de la mano y tiré para que viniera conmigo, al principio se resistió un poco pero después vino conmigo.
   - Esto no acaba aquí - oí que decía Tom. Yo lo ignoré pero Dani no y se volvió a resistir por lo que le di un pequeño tirón para que siguiera avanzando.
El camino de vuelta fue en completo silencio. No sabia que decir. Todavía no entendía que había pasado. ¿Se habían peleado por mi? o ¿que había pasado?. ¿y Dani que hacia?. Todavía tenia grabada en mis ojos la cara de rabia que ponía cuando vio a Tom. 
Llegamos a mi casa en unos 15 minutos. ¡15 minutos de silencio!. Debia ser un record. Ni siquiera nos habíamos mirado desde la pelea.
   - Entra - le invité. Por suerte no había nadie en casa. Lo que me faltaba era que estuviera mi madre y se pusiera histérica por lo que me había pasado. - Voy a por el botiquín, ahora vuelvo.
Cogí el botiquín del baño me mire en el espejo. El labio tenia mal aspecto, pero sabia que era porque la sangre se había esparcido y hacia parecer mas de lo que era. Dani estaba sentado en el sofá. Me senté junto a el y empecé a buscar el algodón y el alcohol dentro del botiquín. Cogí el algodón y lo empape de alcohol para limpiar la herida. Sabia que le estaba escociendo, pero Dani no daba ninguna muestra de que así fuera. Sabia que me estaba mirando, pero yo no era capaz de encontrarme con esos ojos, sabia que me perdería en ellos. Seguí concentrada en limpiar la herida de la ceja. No era muy profunda por lo que pensé que no necesitaria puntos. Me temblaban un poco las manos, supongo que el pensaba que era por lo de la pelea, pero yo sabia la verdad, era por estar tan cerca de él.
   - ¿Estas bien?
   - Si, tu eres el que recibió la peor parte.
   - De verdad que lo siento Vero, no quería que acabase así. Que tu... salieras herida. - ante el ultimo comentario noté como cerraba los puños con fuerza. Le mire a los ojos, el no estaba mirándome ya, estaba mirando hacia abajo y sabia por que lo estaba haciendo. Estaba intentando controlar la rabia. Me miró cuando se hubo calmado - ¿Te duele? - dijo mientras pasaba cuidadosamente un dedo por mi labio. Su contacto me hizo estremecer. El pensó que era de dolor ¿como podía pensar eso? Sus manos siempre eran delicadas cuando me tocaban -Perdón no quería hacerte daño.
   - No lo has hecho - me puse roja y para que no lo notara seguí desinfectando la herida, cuando termine con esa empecé con la del pómulo. - No quería que pasara nada de esto. No quería peleas. No quería que nadie saliera herido por mi culpa.
   - No es tu culpa, ese... te estaba haciendo daño y yo te he ayudado. Por que he querido. Y lo volvería a hacer. - Sin querer apreté el algodón demasiado. Me habían sorprendido sus palabras. - Ahh, escuece.
   - Lo siento - pasados unos segundos ya había terminado. Empecé a guardar las cosas en el botiquín, pero su mano me detuvo.
   - Dejame - dijo agarrando un trozo de algodón. Me limpió la herida - ¿Te puedo preguntar una cosa?
   - Aja - Estaba nerviosa. No podía articular muchas palabras, su rostro estaba tan cerca del mio. No es porque él quisiera, sino porque tenia que hacerlo para desinfectar la herida.  No podía pensar en otra cosa que no fuera como seria sentir sus labios.
   - ¿De que estabais hablando antes de que yo llegara?
   - Me dijo que me quería - agaché la cabeza - seguía mintiéndome después de que le dije que lo había pillado.

Querido Diario:
Empezaré por las buenas noticias. Mireya y Adrián están saliendo. La noto feliz y me alegro por ella. Si es cuestión de decir la verdad, hasta tengo un poco de envidia, sana claro, pero envidia al fin y al cabo. Adrián es un gran chico y se que la va a hacer feliz y la va a tratar bien.
Las malas, bueno pues me encontré con Tom lo único bueno del encuentro es que por fin le a quedado claro que no estamos juntos y lo malo es que salí herida. Dani apareció de la nada e hizo que Tom me soltara, pero se empezaron a pelear y no sabia como pararlos así que me metí y recibí un puñetazos. Nota mental : Tengo que aprender a parar peleas sin salir herida. Todos acabamos mal. Dani tenia el pómulo hinchado y la ceja abierta, Tom no lo se y sinceramente no me importa, ojala le haya dolido y yo tengo el labio partido, no es muy grave, no he necesitado puntos ni nada pero ahora mismo tengo el labio como si me hubiera puesto silicona. Espero que para mañana no se note tanto. Curé a Dani y Dani a mi. Fue tan dulce, pero la despedida fue fría. No como la otra vez. Seguramente es por toda la situación de la pelea. De verdad necesito respuestas de él. ¿Por que se puso así? No creo que necesitara pegar a Tom para que me soltara. No se estoy hecha un lío. Necesito hablar con él.