Páginas vistas en total

jueves, 18 de agosto de 2011

Capitulo 6 - El pasado vuelve

Me sentía genial. Todo esta bien. No había ningún problema. Estaba en vacaciones y hacia un día perfecto de verano ideal para ir a la playa.
  - ¡Vero, al teléfono! - gritó mi madre desde la sala.
  - Ya vio mamá - Seguramente seria Tom. - Hola Tom
  - No Vero, no soy Tom
  - Ah hola Mireya, que raro que llames tu a estas horas ¿que tal estas? - era muy raro que Mireya llamará por la mañana, en eso se parecía a los vampiros. Por la noche estaba activa pero por la mañana desaparecía del mapa.
   - No muy bien... te tengo que contar una cosa
   - Te noto nerviosa ¿todo anda bien?
   - Si...si.. pero necesito hablar contigo
   - Claro, ahora mismo me paso por tu casa
Tardé diez minutos en llegar a su casa, pero estaba muy preocupada por Mireya. Su si de estoy bien todo esta bien no había sido muy convincente que digamos. Algo andaba mal. Muy mal. Mireya no tenia problemas en decirme lo que pasaba cuando hablábamos por teléfono. Solo halábamos en persona cuando las cosas estaban realmente mal o cuando algo era importante. Además Mireya era la persona mas tranquila del mundo pocas cosas perturbaban su campo de paz y armonía como yo le decía.
   - ¿Seguro que estas bien? - fue lo primero que la dije según abrió la puerta. Sabia que estaba resultando un poco pesada, pero de verdad que no era normal ver así a Mireya.
   - Si, pero es muy fuerte lo que te tengo que decir
   - Me estoy empezando a poner nerviosa
   - Ven, vamos a mi cuarto - fuimos a su cuarto. Mireya cogió un cojín y se sentó en medio de la cama a lo indio, la imite y me puse delante de ella. - he visto una cosa que... que me gustaría no haber visto.
   - ¿Qué? ¿Que pasa? - quería saberlo, pero si Mireya no quería haberlo sabido ¿queria yo saberlo?
   - Vi... a una pareja en un parque liándose...
   - Eso es normal - Mireya me puso una cara de disgusto que quería decir "a eso no me refería pero bueno". Ella sabia que cuando me ponía muy nerviosa soltaba comentarios sin pensar. Mireya siguió como si mi comentario no hubiese existido.
   - ... a mi el chico me sonaba, pero no lograba verle con claridad así q me acerque un poco sin ser obvia...y...
  - ¿y... quien era?
  - E..era... Tom - dijo con una cara que no entendía. Era pena y rabia mezcladas
   - ¿Era eso? - me reí aliviada - Mireya que susto me he llevado por un momento.
   - Vero... no te entiendo. ¿Ya... no estas... con Tom?
   - Claro que estoy con él ¿por qué no iba a estarlo? Vale que no este super enamorada pero creo que estoy pillada. - No pude dar minisaltitos en la cama
   - Vero... - Mireya me miro fijamente y me agarró la mano - no eras tu, tu no eras la que estaba con Tom. La chica que estaba con Tom era rubia. Tu, eres morena.
   - Te has debido de equivocar Mireya, Tom y yo hemos estado todos los días juntos. - dije extrañada por la situación.
   - Bueno pues me alegro de que todo sea un malentendido... de verdad que hubiera jurado que era él. Además él te quiere ¿no? no se como no he pensado en eso.
Solo asentí. Cambiamos de tema, pero él tema me había afectado mas de lo que pensaba. Me pase toda la tarde con Mireya, pero no estaba muy atenta a la conversacion. Lo peor estaba por llegar.
No pegue ojo en toda la noche. Me imaginaba a Tom besando a una rubia, podría ser cualquiera, pero la imagen de Paula me venia a la cabeza. Ella lo había tratado como si estuviera haciendo algo malo cuando estaba conmigo. Me rondaron las palabras de la madre "Tom no esta, ha quedado con sus amigos" y al día siguiente estaba muy distante. ¿Pero que estaba diciendo? Tom me quería. No me engañaría. Había cambiado mucho desde que estaba conmigo. Era mi novio, tenia que confiar en él.
No amanecí bien. De tanto pensar no había dormido. Estaba cansada y no tenia humor para nada. Necesitaba estar con Tom. Estando con él se me pasaría todo y dejaría de lado las absurdas sospechas. Le llamé pero me dijo que iba a quedar con sus amigos.
Como Tom había quedado con sus amigos, yo iba a quedar con mis amigas. Nos fuimos al skate park que estaba cerca de la casa de Ana. Me gustaba verlo aunque sin duda no lo practicaba mi coordinación ojos-pierna era muy mala y tampoco era plan de hacer el ridículo. Lo que no sabia es a quien me iba a encontrar en el skate park.
   - ¡Adrian! - le llamé con una sonrisa
   - ¡Vero! ¿que tal? - me saludo con una de sus radiantes sonrisas
   - Bien he quedado con Ana aquí ¿la has visto?
   - Si, esta sentada en uno de los bancos- me dijo mientras señalaba en dirección de Ana
   - Ah por cierto ¿conoces a Mireya?
   - Eh, si, alguna vez nos hemos visto por ahí
   - Oye ¿tu no has quedado con los demás?
   - Si, pero están por aquí perdidos, ya sabes- dijo riéndose
   - ¿Tom esta aquí? - pregunte con una sonrisa
   - Pensé... que había quedado contigo - ¿Como que había quedado conmigo? Adrián estaba confuso y yo mas. ¿Por qué me dijo Tom que iba a quedar con ellos si no esta aquí? ¿Por qué les dijo a ellos que iba a estar conmigo? No había querido pensar mal de él, pero me había mentido y a sus propios amigos. Mil posibilidades me rondaban la cabeza. Estaba tan confundida. No sabia donde ir. No espere que nada sucediera ni que nada pasara, solo necesitaba estar sola, pensar, por eso me fui sin decir otra palabra solo camine y camine ignorando los gritos de Mireya. No sabia donde iba, solo me dejaba llevar mientras los pensamientos bombardeaban mi cabeza. Llegué a un parque los niños jugaban y los padres les vigilaban mientras hablaban con otros padres. Me fui hasta los columpio y me balanceé un poco no como para subir, solo para que hubiese un pequeño movimiento. Observé desde hay lo que me rodeaba. Reconocí a Paula estaba sentada en el césped, casi no podía verla desde hay, pero la reconocí. Pensé que debía ir a saludarla, pero no creía que le gustase mucho mi aparición. Le podría preguntar por Tom. Eso me decidió, me levanté del columpio para ir a hablar con ella. Mientras me iba acercando un chico se acerco a ella y se dieron un beso. Me quedé parada, no porque fuera a molestarla por mi presencia cuando estaba con un chico (porque aunque el chico no hubiera estado tampoco le habría agradado mi presencia), sino porque conocía a ese chico. Me había preguntado donde estaba durante toda la tarde. Era Tom. El chico con el que todavía se seguía besando era Tom, mi Tom, el Tom que era mi novio. Me estaba engañando. No podía haber duda, esta vez no. Ella no se le había lanzado a él. El beso era mutuo, el se lo había devuelto. La realidad me había golpeado. Me sentía congelada allí, no podía reaccionar. No sabia que quería hacer. ¿Llorar, gritar, pegarle por lo que me había hecho? ¿Correr sin mirar hacia atrás? Nada tenia sentido en estos momentos. Note que mi bolsillo se movía.
   - ¿Vero estas bien? - me pregunto Mireya preocupada - ¿dondé estas?
Le dije donde estaba. No tardaria mucho en venir. Seguía ahí. Sin moverme. Cualquiera habría hecho algo, pero no yo. Como había pensado Mireya llegó con Adrián unos minutos después de que colgara el teléfono.
   - Vero ¿que haces ahí parada? - como no contesté Mireya se puso enfrente mio y me cogió del brazo - Vero ¿estas bien? ¿que te pasa?
Solo con su toqué me derrumbé. Las lágrimas empezaron a fluir rápidamente. Parecía que no se podían detener por nada del mundo. Solo lloraba y seguía llorando. Después de varios minutos había logrado reaccionar. Mireya era la única que con un abrazo o un simple toque podía hacerme sentir así. Cuando me tocaba sentía que todo estaba bien. Estaba como en mi casa. Mi hogar. A medida que lloraba la cara de Mireya se iba transformando en mas y mas preocupación. Me llevo a un banco para que pudiera sentarme y así calmarme y con un poco de suerte podría responder a las preguntas de Mireya, aunque no sabia si quería responderlas. Cuando dijera que Tom me estaba engañando con Paula, todo se volvería real. Era una tontería pensar eso, claro que era ya real lo había visto con mis propios ojos. Hasta Mireya lo había visto. Bueno, no en ese momento, pero me lo había advertido. Ella me había dicho que creía haber visto a Tom besándose con una chica rubia, yo solo había descubierto que la chica rubia era Paula. La misma Paula que le había preguntado a Tom quien era yo como si ella fuera su novia, como si estar conmigo no estuviera bien. Ahora sabia el por que de esa reacción, de esa actitud que se traía conmigo. Él estaba con ella. Quizás mucho antes de que saliésemos. El cuento en el que pensaba estar viviendo se había roto en mil pedazos que se estaban esparciendo a mi alrededor. ¿Como había podido ser tan tonta? Tom, el famoso Tom nunca cambiaría siempre iría de chica en chica sin preocuparse por lo que ellas sintieran. Solo había sido una mas en su gran lista.
    - Mi...Mireya te...tenias ra...razón - dije sollozando. Odiaba ahogarme en mis propias lágrimas y no poder hablar
   - ¿En que tenia razón? - preguntó Mireya algo confundida.
   - Me esta engañando, Tom me esta engañando, Mireya. - dije mirándola a los ojos. En realidad la veía borrosa porque nuevas lágrimas se desbordaban callendo por mis mejillas.
   - Lo siento tanto Vero, yo no quería tener razón- me dijo mientras me abrazaba. Me agarré a ella con toda mi fuerza. Ella me había avisado y yo no la había escuchado. Cuan tonta había sido.
   - Los vi besándose aquí mismo. La estaba besando. Besaba a Paula.
   - ¿Paula? - preguntó Adrián. No había dicho una palabra desde que había llegado con Mireya.
   - Sí, la chica rubia que estaba besando a Tom se llama Paula. ¿Por qué te sorprendes?
   - No sé, es solo que no me imaginaba que esto pasara, pensé que igual estaba sentando la cabeza por primera vez - dijo con una amarga sonrisa. - es solo que según acabaran Paula y Tom no pensaba que volvería a pasar nada entre ellos.
Genial ahora me enteraba que la rubia quita novios también era ex-novia de mi novio o mi ex-novio o lo que se supone que seamos en este momento. ¿Alguna noticia mas de la que me deba enterar? pensé con sarcasmo.
    - Espera, volvamos a lo importante. ¿Has dicho que se estaban besando aquí mismo? - me pregunto Mireya
Cuando asentí vi como su cara iba cambiando. Su preocupación por mi estado se estaba transformando en rabia, en toda esa rabia que quería descargar contra Tom y esa tal Paula. Sabia que Mireya me defendería sin dudarlo, pero yo no quería que lo hiciera. No quería que fuera contra esos dos. Solo quería que se quedara conmigo.
   - Mireya olvida lo que se te esta pasando por la cabeza
   - Vero no puedes quedarte así, no puedes dejarlo como si no hubiera pasado nada.
   - Claro que puedo y eso es lo que voy a hacer. No quiero que te pelees por mi. ¿Que vas a conseguir tu? Nada. No va a cambiar nada en él y no va a cambiar nada de lo que ha pasado hoy. - vino y me abrazó ¿que mas podía hacer? todos los consuelo parecían inútiles en estos momentos. - quiero irme a casa.
    - Te acompaño a casa - respondió automaticamente Mireya.
    - No, quedate con Adrián, necesito estar sola, pensar...
Mireya ya sabia a que me refería, ella siempre lo hacia. No necesitaba terminar la frase. Le di otro abrazo a Mireya y me despedí de Adrián. Fui a mi sitio de pensar. La playa. Seguía habiendo mucha gente, no era tarde eran solo las siete y media. La playa que siempre me había transmitido paz, ahora tenia también un recuerdo amargo. Había venido muchas veces con Tom a esta playa. Se podía decir que nuestra historia había empezado en este lugar el día de la fiesta de comienzo de vacaciones y ahora estaba sola en ella pensando en como se había acabado aquella historia.
   - ¿Por que me pasa todo a mi? - pregunte sin esperar contestación.
   - ¿Que es lo que te pasa a ti? - yo reconocía esa voz. Esa voz con las que tantas veces había soñado, pero eso era imposible. No podía ser él. Me giré para ver quien era.
   - ¿Que haces aquí? - dije sorprendida. No podía ser, ¿me había quedado dormida en la playa y estaba soñando?. Dani no podía estar ahí.
  - Hola, yo también me alegro de verte, que tal estas y esas cosas - dijo con una amplia sonrisa.
No pude evitar reírme. Era Dani. Aquí. En este momento. No es que fueran  las mejores circunstancias pero me alegraba de verle. Le había hechado tanto de menos.
   - Hola - dije con una sonrisa es mi cara. Una sonrisa de verdad - es solo que no esperaba volverte a ver hasta septiembre.
   - Ah, bueno si es por eso me puedo ir - dijo medio volteandose.
   - No, quedate. Necesito distracción.
   - Esta bien, entonces distracción tendrás.
Con una de sus brillantes sonrisas se sentó a mi lado y me empezó a contar sobre el viaje a Londres con su padre. Me contó sobre lo que había visitado, la gente, la comida. También me contó que su padre casi no había estado con él porque había estado trabajando la mayoría del tiempo y que el se había quedado con unos tíos suyos que vivían ahí. No podía evitar mirarle embobada mientras me contaba todo. Hablar con el era tan sencillo. Bueno, ahora. Antes no era tan sencillo, pero desde ese mes antes de terminar el instituto, todo era mas natural, como si fuéramos amigos de toda la vida.
   - Bueno y cuentame que tal tu
Ese era el momento que esperaba que no llegara, pero había llegado. ¿Que le iba a contar? Lo tonta que había sido en este mes que no me había visto. ¿Que lo había intentado olvidar pero que aun seguía pensando en él? No, claro que no.
Él notó que mi cara cambiaba y se ponía seria. Lo se porque me levantó la barbilla para que lo mirara a los ojos y yo sentía como las lágrimas intentaban salir, pero no iba a dejar que eso pasara. Ya había llorado suficiente. Tenia los ojos hinchados. Los tenia rojos y sabia que Dani se estaba dando cuenta de eso.
   - ¿Que te ha pasado Vero?
No sabia si era una reflexión suya o era simplemente una pregunta que me hacia a mi. ¿Se lo iba a contar? El no tenia porque oír mi historia.
   - Nada tan interesante como a ti - dije bromeando y poniendo una sonrisa que supongo que solo llego a mueca porque Dani se quedo con la misma expresión. No lo había engañado - Nada, en serio.
   - Pues a mi no me parece nada. Me parece que es lo suficiente serio como para que hayas estado llorando bastante tiempo y para que estés sola aquí.
   - No te quiero aburrir.
   - No me vas a aburrir además soy yo él que te a contado todas sus vacaciones. Así que empieza a contar.
Se lo conté. No se porque, tal vez porque sentía que podía confiar en él, que no se iba a reír de mi.
   - Es un capullo, yo nunca te haría eso.
Ante esas palabras mi corazón dio un vuelco. Noté como se iba acelerando hasta que pensé que se me iba a salir. Devié la mirada para fijarla en el suelo. Sentía como me iba enrojeciendo poco a poco. Daba gracias a que ya estaba anocheciendo y estaba todo mas oscuro así Dani no notaría que me había puesto roja por su comentario.
   - Ya... bueno. A él al parecer no le costo mucho engañarme con su ex.
   - Lo siento. No quería que te pusieras mal.
   - No, tranquilo no es culpa tuya. Es solo que pensé que lo que teníamos era de verdad y la única verdad es que soy una tonta.
   - Ei no digas eso - le mire sorprendida. ¿Por que sonaba enfadado? - Tu no eres una tonta, es el quien la ha cagado por dejarte ir.
Me gustaría pensar que lo decía para con otra intención que para consolarme, pero por mucho que me empeñara sabia que no era así. Me sentía incomoda con él. No podía estar con el sin que mi mente se imaginara lo que pasaría si las palabras de Dani fueran en otro sentido. Sacudí mi cabeza para alejar todas esas tonterías.
   - Me tengo que ir a casa, necesito dormir. - dije mientras me levantaba y me sacudía la arena que tenia en la ropa. Dani también se levanto.
   - Te acompaño
Cuando salimos de la playa y llegamos al paseo me pare. Noté como Dani también se paraba y se giraba hacia mi con cara de confusión.
   - No hace falta que me acompañes. Estoy bien, de verdad.
   - Puede que no haga falta, pero quiero hacerlo.
Otra vez mi corazón se aceleraba. ¿Por que causaba tanto revuelo en mi? ¿Por que hacia todo eso¿ ¿Acaso le daba pena? Por favor que no lo hiciera por lastima. Bastante tenia ya como para encima ir dando lastima. Miré al suelo mientras retomaba mi camino hacia casa. No hablamos solo andábamos uno al lado del otro. No era para nada un silencio incomodo. Era de esos silencios que no hacen falta rellenar como cuando tienes la suficiente confianza como para estar agusto sin hablar. Algunas veces cuando íbamos caminando nuestras manos se rozaban y yo sentía una corriente recorrerme todo el cuerpo. Todo con un leve roce ¿como podía ser eso posible? yo me sentía avergonzada y bajaba la vista al suelo para que no notara que me sonrojaba. Le miraba de vez en cuando de reojo para ver si había causado algo en él. Nada. Él seguía tan tranquilo mirando hacia delante. ¿Que pensaba que iba a pasar? ¿Que nuestras miradas se iban a encontrar y nos íbamos a besar? Esto no era una película de Hollywood.
Llegamos a mi casa y nos fuimos a despedir. Todavía no me podía creer que Dani estuviera aquí. Lo que paso a la hora de la despedida es que no coordinamos muy bien al ir a darnos los dos besos de despedida y los besos que iban destinados a las mejillas acabaron en la comisura de mi boca. Podía sentir como mi corazón se salia. Lo juro. No podía pensar con claridad. Le mire a los ojos y él me  estaba mirando. Esos ojos parecía que me iba a undir en ellos, me estaba perdiendo. Desperté de mi ensueño y baje la mirada por vergüenza. Me despedí de él y me metí corriendo a casa. Debía estar pensando que estaba loca. Lo que no sabia el es que era verdad. Estaba loca por él.

Querido diario:
No se ni como ni por donde empezar. Mi mundo se desmorona, todo lo que esta a mi alrededor se cae. Tenia novio ¿no? pues ahora no. Me a engañado delante de mis propias narices aunque el no sepa que yo estaba ahí, pero lo ha hecho. ¿Y que hice yo? Nada, exactamente nada. Me quedé ahí parada mientras veía como se besuqueaban y yo quedando como la cornuda mas tonta. ¿Que es lo que pasa conmigo? ¿Por que yo no puedo conseguir un chico que merezca la pena, que me quiera? ¿Por que no reaccione y puse a ese infiel en el lugar que se merece? Lo que mas me duele es que confiaba en el, pensaba que había cambiado, que yo era alguien especial para él y lo único que soy para el es una distracción para un rato. Me siento estúpida al creerme sus palabras, me creí que me quería. !Ja! Y yo preocupada por que no sentía lo mismo, porque aunque había logrado querer a Tom, Dani seguía presente.
Dani. ¡Dani ha vuelto! Me lo encontré cuando estaba en la playa llorando. Bueno en realidad él me encontró a mi. Recordé porque me había enamorado de él. Es tan dulce, divertido, se puede confiar en él... Me distrajo cuando mas lo necesitaba, me comprendio cuando necesitaba apoyo y un hombro donde llorar. No se rió de mi. Solo espero que no sienta lastima por mi. No podria aguantar eso. No quiero que este junto a mi porque piense que soy débil. Quisiera tanto que se fijase en mi. Esta noche he llegado a pensar que podría pasar algo entre nosotros, pero eso solo lo siento yo.
Es que cuando estoy cerca de el tengo sensaciones muy extrañas, no es como con Tom. Con Tom era intenso pero nada mas que eso, pero Dani, con él me abruman mis propios sentimientos. Él hace que las cosas mas mínimas requieran una gran importancia. Cada vez que me mira me pierdo en sus ojos, y cuando casi no besamos o bueno cuando sus labios tocaron la comisura de mi voca sentí un gran chispazo, fue algo muy fuerte algo que me pedía que me acercara a él. Que convirtiera ese casi beso en beso. No lo hice como esta claro. Ser rechazada es lo ultimo que me faltaba por hacer esta noche. Demasiados sentimientos para un día.





No hay comentarios:

Publicar un comentario