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viernes, 12 de agosto de 2011

Capitulo 5 - Te quiero

Era la primera noche que había sido capaz de dormir de un tirón. No había soñado, pero tampoco había tenido pesadillas. Mireya me llamo poco después de haberme despertado.
  - No te he despertado ¿no?
   - No no me has despertado qué pasa Mireya.
   - Nada, es solo que estaba preocupada por ti. Ayer te fuiste derrepente ¿estas bien?
   - Si, no te preocupes todo esta bien.
Le conté todo a Mireya para que así se quedara tranquila. No se lo podía creer, pero termino por darse cuenta que el también había "desaparecido" derrepente. Mientras se lo iba contando Mireya no paraba de interrumpirme con preguntas y grititos. Termino con un yo te lo dije cuando llegué a la parte en que le decía que Tom me había confesado que yo le gustaba, y yo no pude evitar reírme.
Terminamos de hablar y bajé a desayunar. Después de comer volvió a sonar el teléfono. Esta vez no era Mireya, era Tom. Quedamos a las cinco. Estaba nerviosa, era la primera vez que quedaba con Tom, por lo menos sin estar rodeados de todos sus amigos. No sabia que ponerme y después de revolver el armario durante media hora me decidí por mi vaquero favorito, estaba muy desgastado de tanto ponérmelo, pero me seguía gustando, una camiseta de tirantes a rayas y mis zapatillas blancas. Mi pelo lo llevaría, como siempre, suelto. Me maquille solo un poco, no necesitaba pote porque al estar en verano ya me había puesto morena, por lo que me hice la raya y me puse un poco de rimel. Tom llegó justo cuando había terminado. Solo me quedaba coger el bolso y las llaves. Fui a abrir la puerta y cuando lo hice allí estaba él mirándome con una sonrisa. Me podría acostumbrar a esto.
   - hola - me dijo cogiéndome la mano
   - Hola - le respondí con una sonrisa - ¿cual es el plan para hoy?
   - ¿Te gustaría ir al cine? - me reí al recordar lo que había pasado el día anterior.
   - Claro, pero esta vez no te iras ¿no?
   - No, esta vez me quedare contigo
No tardamos mucho en llegar, en lo que si íbamos a tardar era en entrar. No había tanta gente como en el día anterior , pero aun así había demasiada gente. Suponía que era porque no era un día muy caluroso para ser verano. Por lo menos tenia una buena distracción. Tom había estado todo el rato haciendo bromas, contándome  cosas o la mejor distracción de todas besandome. Estábamos en uno de  esos momentos de distracción cuando alguien llamo a Tom.
   - ¿Tom?
   - ¡Paula, que sorpresa verte!
   - ¿Quien es  ella?
Eso me molestó. Entenderme no es la pregunta en si lo que me molestó, fue el modo en el que lo dijo, como si estuviéramos haciendo algo malo, como si se mereciera alguna explicación.
   - Ah, si, claro. Esta es Vero, una amiga de Ana
Me resulto raro que me presentara como amiga de Ana, pero tampoco habíamos dicho nada de que fuéramos novios, solo que yo lo había supuesto.
   - Amm, encantada - dijo Paula. Se notaba que aunque su boca dijera eso en realidad no pensaba eso.
   - Igualmente - dije. No estaba en mi ser antipática aunque las personas lo fueran conmigo.
   - Pasároslo bien. Adiós - se despidió con la mano una vez que estuvo alejada de nosotros.
   - Encantadora - dije con algo de sarcasmo. Tom se me quedo mirando con una pregunta en la cara. Sabia que se estaba aguantando las ganas de reírse.
   - ¿Celosa?
   - ¿Deberia estarlo?- le respondí levantando una ceja.
   - No, no debes
Me agarró por la cintura y me atrajo hacia el. Me besó y olvide todo cuanto me rodeaba. En ese momento eramos Tom y yo, lo demás no importaba.
Nos pasamos toda la película cogidos de la mano. No podía evitar sonreír y cuando lo hacia notaba que Tom también lo hacia. La verdad es que si me hubieran preguntado de que iba la película no podría haber contestado, pues estuve todo el rato inmersa en mis pensamientos. Intentando controlarme a mi misma para no besar todo el rato a Tom.
No hablamos de la pelicula ya que los dos habíamos estado un poco perdidos en el cine. En el camino de vuelta estuvimos planeando lo que íbamos a hacer al día siguiente. Íbamos a ir a la playa. Se me hizo muy corto el viaje, parecía que el tiempo con Tom volaba.
Al día siguiente tal y como habíamos planeado nos fuimos a la playa. Yo iba vestida con mi bikini azul y negro a rayas, unos shorts vaqueros y una camiseta de tirantes verde. Tom llevaba un bañador negro y una camiseta azul clarita.
Lo primero que hice según llegamos a la playa fue poner la toalla y sentarme. Me gustaba ver el revuelto de gente que había.
  - Por fin hemos llegado - dije estirándome
  - ¿Vamos al agua?
  - ¿Tan pronto? - no estaba acostumbrada a llegar y meterme al agua. Mireya y yo siempre tomábamos antes un poco el sol.
  - Si, ¿es que te da miedo? - dijo riéndose
  - No, no me da miedo. Solo preguntaba - dije poniéndome de pie.
Le saque la lengua y me quite los shorts y la camiseta. Me fui hacia donde empezaba el mar. Me gire a medio camino para ver a Tom.
   - ¿Que Tom te da miedo el agua? - me burlé de él igual que él había hecho conmigo. Tom solo sonrió. Se quitó la camiseta y camino hacia donde estaba yo.
La tardé se paso entre tonterías, chapuzones, salpicarnos y una larga tanda de besos. ¿Que mas podría pedir? Igual un poco mas de tiempo, nunca parecía suficiente. Cada vez me sentía mejor con Tom, no podría imaginar que algún día llegáramos a este punto. Sentía que podía confiar en él. ¿Como en tan poco tiempo podían cambiar tanto las cosas?
Como siempre Tom me acompaño a casa, pero cuando llegamos a la puerta de mi casa noté que Tom estaba mas serio de lo habitual. Algo le estaba rondando la cabeza. No es que le conociera mucho. Solo llevábamos un par de días saliendo pero en algunos aspectos es como si ya le conociera de toda la vida. Seguía estando presente Dani, pero poco a poco se estaba deslizando a un lado para dejar de lado a Tom.
Tom sabia que necesitaba tiempo. Le había contado mi historia con Dani, si se le puede llamar historia, ya que los sentimientos solo eran por un lado. No me había interrumpido. No se había reído. Estuvo todo el rato mirándome a los ojos atentamente y agarrándome las manos. Cuando termine de contarle solo se quedo ahí y me abrazó. Lo entendía y eso significaba mucho para mi.
   - Tom ¿estas bien?. Te noto serio
   - Si, es solo que estaba pensando.- evitaba mi mirada, por eso alce la vista para que me miraba
   - Sabes que puedes contarme lo que sea ¿no?
   - Es solo que tengo que decirte algo - me dijo esta vez mirándome a los ojos.
No se por que pero en ese momento me puse tensa. Notaba como mi pulso iba aumentando. No podía salir nada bueno de ahí ¿o si? Estar serio no es bueno, bueno supongo que hay veces que hay que estarlo, pero en Tom no era normal. ¿Que me quería decir? La espera me estaba matando, pero al mismo tiempo no quería saberlo.
    - Se que me has pedido tiempo... y lo entiendo de verdad... pero - me iba a dejar, lo sabia. Bueno en realidad no me iba dejar porque no habíamos formalizado la relación, pero lo que sea que tuvieramos se iba a acabar. Ahora que empezaba a avanzar. - Vero ¿quieres salir conmigo?
   - Tranquilo lo entiendo.... espera ¿que? - yo ya había empezado a darle la típica charla de "no tranquilo, si lo entiendo, no pasa nada" ¿cuanta gente dirá eso? y ¿cuanta gente lo dirá en serio? Volvamos al presente. ¿Me estaba pidiendo salir a mi? Vale, lo se. Es una pregunta estúpida ya que no había nadie mas en ese momento ¿pero que? No era muy normal que esto pasara. Técnicamente nunca pasaba.
   - ¿Que si quieres ser mi novia? - me lo había repetido. No podía dejar de sonreír, eso si, internamente, exteriormente todavía estaba en shock.
   - Si, ya te he oído, pero ¿por qué? - si,también lo se ¿por que no le decía que si directamente? pues digo lo mismo que antes es difícil de asimilar.
   - Vero me gustas, me gustas mucho. Entonces ¿que dices?
No pude contestar. No me imaginaba como podía hacerlo. Me limite a acercarme a él y besarlo. Supongo que eso cualquiera lo entendería. Además, ¿no dices que mas vale una imagen vale mas que mil palabras? pues una acción también vale que tanta palabreria. Ahora si que sonreía en todos los aspectos. Por dentro no dejaba de saltar como una niña de cinco años y por fiera tenia grabada una sonrisa que sabia que al día siguiente me iba a doler la cara. ¿Pero que importaba eso ahora? Era la novia de Tom.
Volví a esas noches en las que no podía dormir, pero me daba igual. Estaba feliz. Le gustaba a Tom de verdad. Eramos novios. Eso era un paso. Por lo que el me había contado con las chicas que había estado anteriormente no habían sido mas que un rollo. Solo había salido con una. No me había dicho el nombre, pero el me dijo que no merecía la pena. Que ya no estaba con ella. Que ahora estaba centrado en mi y eso es lo que importaba. Me pareció extraño, pero no le discutí. El pasado pasado es.


***

Las dos semanas siguientes se me pasaron volando. Habían sido las fiestas de un pueblo cercano y como hacia mucho que no veía a mis amigos me fui con ellos. Claro que también me encontré a Tom y a sus amigos. No me hablaba con ellos, solo con Adrian. Era tan simpático. Era como mi hermano mayor. Me molestaba como el que mas pero también me sabia escuchar y me ayudaba cuando estaba un poco de bajón. Estaba siendo mi mejor verano sin duda.
Era sábado y habíamos salido todos. Se podría decir que a partir de que Tom y yo empezáramos a salir nuestros grupos se habían juntado. Antes solo teníamos a Ana en común, pero parecía que todos se llevaban bien. Supongo que para Ana esto era un alivio, el no tener que partirse para estar con ambos grupos.
Me lo estaba pasando en grande, pero me tenia que ir a casa. Le dije a Tom que no hacia falta que se podía quedar, él todavía podía quedarse un rato mas, pero insistió en acompañarme. Sabia que iba a llegar tarde a casa, era muy difícil despegarse de Tom. Cada vez me costaba mas
   - Te quiero - me susurró Tom.
Nos habíamos separado después de un largo beso y teníamos nuestras frentes apoyadas la una en la otra. En ese momento me congelé. Me separé para mirarme. Estaba serio. Se que tendría que contestar, pero sin embargo mil preguntas se me pasaban por la cabeza. ¿Lo esta diciendo en serio? ¿Como me puede querer si no llevábamos un mes? ¿Qué le digo? No podía creer que esto estuviera pasando. Siempre pensé que esta situación, bueno la de Tom, me pasaría a mi. Que yo le diría a alguien que le quería y que ese alguien se quedaría callado. ¿Que le iba a decir? Si bueno estoy muy alagada de que sientas eso por mi pero yo todavía no me e olvidado de Dani y no puedo sentir lo mismo que tu, pero si me das tiempo igual podría llegar a quererte. Aunque no es muy seguro. Realmente me gustaba Tom. Siempre me hacia reír, estaba ahí, pero no lo quería o por lo menos no comparado por lo que sentía por Dani. Es verdad que en algunos momentos Tom había logrado que me olvidara de él, pero todavía seguia presente en mi. Creo que Tom vio la confusión en mi cara porque habló antes de que dijera nada.
   - No hace falta que me digas nada. Solo quería que lo supieras.
Me dio un beso corto y se fue. Aun cuando sabia que se había ido me quede ahí plantada. No sabia como reaccionar. ¿Como puedes seguir como si nada cuando sabes que alguien siente de esa manera por ti y tu no le correspondes?
Necesitaba dormir, pero esas dos palabras me estuvieron rondando en sueños. Te quiero. Como solo dos palabras pueden significar tanto. Ocho letras que me acechan en sueños. No podía decirle yo también y poner una sonrisa en la cara. No seria justo para él y tampoco creo que seria justo para mi. Seria mentirnos a ambos y no saldría nada bueno de ello. Estar con él y pensar en otro.

***

Por la mañana llamé a Mireya. Necesitaba una mente fría para pensar y esa siempre era ella.  Le conté toda la historia, por una vez desde hace mucho tiempo la dejé callada.
   - ¿Y qué le dijiste?
   - Nada, me quedé bloqueada - no era normal que me mordiera las uñas, pero en ese momento no lo podía evitar.
   - ¿Y como se lo tomó Tom?
   - Me dijo que solo quería que lo supiese y después se fue.
   - ¿Y tú que sientes por él?
   - Me gusta, me gusta mucho, pero para mi es todavía muy pronto para decirle que le quiero.
   - ¿y por que no se lo dices?
   - No es tan fácil
   - Se que te va a costar, pero también merece una respuesta y no es un no absoluto. Es un no de necesito tiempo. Además, si te quiere lo entenderá.
   - No se que haría sin ti Mireya
   - ¿Para qué están las mejores amigas?
No pude evitar reírme. Iba a necesitar todas las fuerzas del mundo para poder enfrentarme a lo que estaba por llegar. Cuando terminé de hablar con Mireya llamé a Tom para hablar con él, pero su madre me dijo que se había ido con sus amigos. Así que le dije que le diera el recado y que le dijera que me llame.
Tom me llamó a la noche. Le dije que quería quedar con él para hablar así que quedamos al día siguiente en el parque.

***

La primera impresión que tuve según le vi es que la cosa estaba muy fría. También era normal por lo que había pasado, es solo que no me lo esperaba.
   - Tom... yo me quería disculpar. Te merecías una respuesta y yo me quedé callada como una tonta. Lo siento.
   - Nada de eso - dijo cogiéndome de la mano - no eres ninguna tonta. Es normal que te sorprendieras. Supongo que yo habría reaccionado de la misma manera.
   - Pero aun así debería haber dicho algo. No se.
   - Me lo puedes decir ahora
   - Me gustas, me gustas mucho, pero no estoy preparada todavía para querer a nadie. No quiero perderte, pero entiendo que te molestes conmigo.
   - Ei, para nada. Tu me lo dejaste claro al principio. Necesitabas tiempo y yo seguramente fui muy rápido.
Esa era una de las cosas que me encantaban de Tom. Era tan humilde. No sabia como me lo podía merecer.
Me dio un beso. Era un beso que decía que todo estaba arreglado

Querido diario:
Se que hace mucho que no escribo, pero es que estaba algo liada y ahora supongo que lo podre explicar mejor. Hace un poco mas de un par de semanas empecé a salir con Tom. Todo iba genial, estaba super ilusionada y lo sigo estando, no me entiendas mal :). Es solo que hace un par de días me dijo que me quería y me partió todos los esquemas. Me quede callada, no sabia como reaccionar y no creía conveniente recordarle a Dani en ese momento. Pensé que nuestra relación estaba totalmente acabada, gracias a mi, pero no. Hoy hemos estado hablando y parece que no hubiera pasado nada. Al principio le noté algo raro, pero volvió a ser el Tom que conozco. Estoy feliz.