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martes, 9 de agosto de 2011

Capitulo 4 - Mi presente

Al día siguiente no esta tan segura de lo que sentía y lo que no. Volví a leer las cosas que estaban escritas el día anterior y cuanto mas lo leía mas me liaba. Se notaba que no estaba segura de mis palabras, casi no se entendía lo que había escrito por lo rápido que escribí. Necesitaba hablar con alguien.
   - Mireya necesito hablar contigo.
Se que Mireya notó la ansiedad en mi voz porque solo dijo que me iría a buscar en cinco minutos. Me vestí con lo primero que pillé en mi camino. La espere sentada en el borde del sillón. Cuando sonó el timbre practicamente salté a la puerta.
   - ¡Voy yo mamá!- dije gritando mientras abría la puerta- ¡mamá es Mireya, me voy a dar una vuelta!
No esperé a que mi madre contestara algo. No hablamos hasta que nos sentamos en un banco que había cerca de mi casa.
   - Esta bien ¿que pasa?
Mireya nunca se andaba con rodeos. Era todo lo contrario a mi  y no me refería a físicamente, sino en lo que a forma de ser se refería. Le conté como había ido la tarde con Tom, la discusión que habíamos tenido.
   - Es un cretino. ¿Y tu estabas preocupada por que se sintiera mal?
   - Si... pero hay mas. Cuando me iba a ir le empuje para que me dejara en paz... y... él... él me besó.
   - ¡No puede ser!- empezó a sacudir las manos con rapidez con cara de sorpresa y luego se rió. No entendía porque se reía si no había dicho nada gracioso.- ¿y tu que hiciste?
   - ¿Pues que iba a hacer, le abofeteé? ¿Que mas iba a hacer?
   - No se... llámame loca pero... ¿devolverle el beso?
   - ¿Para qué? ¿Para que así le diga a sus amiguitos que le he besado? ¿Para ser una mas en su lista?
   - ¿Eso significa que te gusta?
   - ¡No! No me gusta
¿Como Mireya podía pensar eso? Ella sabia todo lo que sentía por Dani y aun así me preguntaba si me gustaba Tom. No me puede gustar alguien que solo utiliza a las tías.
   - Vero te conozco bien, siempre hemos estado juntas desde que tengo memoria y se que algo se te esta pasando por la cabeza.
   - Es solo que no me explico porque Tom la ha tomado conmigo. ¿Por qué yo y no cualquier otra?
   - ¿Por qué igual le gustas?- lo dijo lleno de sarcasmo, como si fuera lo mas obvio del mundo. Pues para mi no era obvio solo era un lio, yo me veía como una marioneta en el juego de Tom
   - A Tom no le gusto, solo soy un entretenimiento pasajero.
   - Mira Vero eres tan humilde que ha veces te menosprecias a ti misma. ¿Por que no le vas a poder gustar a Tom?
   - Pero a mi el que me gusta es Dani
   - Siento decirte esto, pero son tres años los que llevas detrás de Dani y todavía el no a dado señales y sinceramente no le puedes esperar toda la vida. Tienes que salir y conocer chicos y si a Tom le gustas ¿por que no?
   - ¿Y que pasa con lo que me tenia que decir Dani?
   - Si tan importante era te lo podría haber dicho
   - ¡Nos interrumpieron!
   - Sigo diciendo que te lo podría haber dicho
   -¿Y lo que pasó en el baile?
   - Lo podría haber hecho como un amigo
Con eso me dejo sin comentarios. Sabia que tenia razón que todo lo podría haber hecho como amigo, pero todavía seguía habiendo algo que no encajaba. ¿Me tomaría yo tantas molestias por un amigo? Supongo que si. Igual me había imaginado que en la acciones de Dani había algo mas que simple amistad, al fin y al cabo cuando llevas esperando tanto tiempo para estar con el chico de tus sueños cualquier detalles lo cambias un poco para ver algo romántico. Era tan bonito pensar que igual él también sentia algo por mi, aunque fuera solo una pequeñisima parte de lo que sentía yo hacia él. Igual Mireya tenia razón y tenia que avanzar y dejar a Dani atrás.
   - Supongo que tienes razón. Necesito salir. ¿Vamos a la tarde al cine?
   - Claro- dijo dándome un abrazo.


***

Cuando llegamos al cine no me lo podía creer había un cola enorme. Iba desde las taquillas de cine hasta donde estaban los restaurantes lo que era una vuelta y media. Nos íbamos a pasar la tarde aquí solo para comprar las entradas.
   - ¡Vero! ¡Mireya!
Alguien estaba gritando nuestros nombre por detrás de nosotras así que nos dimos la vuelta para ver quien era. Era Ana que venia andando hacia donde estábamos Mireya y yo.
  - ¡Ana! ¿Qué haces aquí? - pregunto Mireya abrazando a Ana
  - Estoy aquí con unos amigos- dijo señalando hacia delante- Venir conmigo así os ahorrais un buen rato de cola.
Y así lo hicimos. No se si la gente se estaba enfadando o poniendo mala cara, porque yo me esta riendo y comentandole a Mireya que eramos VIP. Cuando llegamos me di cuenta de que reconocía a algunos chicos de la fiesta de la playa. Amigos de Tom. Solo esperaba que él no estuviera aquí, pero claro, yo no tenia tanta suerte.
   - Estuvo muy bien la fiesta- comento uno de los chicos
   - Gra... Gracias
Había visto a Tom cuando uno de sus amigos se había movido para hablar con Ana. Y ahí estaba él, hablando con el chico del entrenamiento. Adrián. Otra vez fue él el que me vio primero y me sonrió. Automaticamente una sonrisa se deslizó por mi cara. Era fácil sentirse a gusto con él y eso que nunca habíamos intercambiado ninguna palabra. Supongo que Tom se dio cuenta de que ahora Adrián no le prestaba mucha atención y se giró para ver cual era la causa de que su amigo no le hiciera caso. En ese punto estábamos ahora. Cuando nuestros ojos se encontraron la sonrisa que había tenido hasta hace unos segundos se borró completamente. Él pareció incomodo de repente. No es que yo no lo estuviera. claro que lo estaba, sobre todo porque cuando me miró la imagen de cuando me había besado me vino a la mente. ¿Pero que el pudiera estar incomodo? ¿Por que? El había logrado demostrar que me gustaba. ¿Que estoy diciendo? No me gustaba. El lo quería demostrar y no le iba a dar ese gusto. Le lancé una mirada cargada de rabia y él pareció entender que no quería verlo pues se fue afuera con Adrián.
¿Por que se había ido? Sabia que era lo que quería, ¿pero desde cuando el hacia lo que yo quería? Me tenia que convencer de una cosa Tom era raro. Me intente volver a meter en la conversión. Me había quedado tan absorta en mis pensamientos que aunque oía voces no entendía lo que decían.
   - Bueno ¿y que vais a ver?- preguntó Ana
   - No sabemos, vamos a la aventura - respondió Mireya al ver que estaba perdida todavía mirando por donde se había ido Tom.
¿Por qué me sentía mal por Tom después de lo que me había hecho? No se merecía que me preocupara por él, pero aún así lo hacia.Me dirigí a la puerta por la que habían salido Tom y Adrián. Oí como me gritaba Mireya preguntándome a donde iba, solo me gire y le conteste que ahora iba, que solo iba a tomar un poco él aire. Técnicamente no era una mentira. Iba a tener que tomarlo aunque ese no era mi principal propósito. Necesitaba respuestas. No podía seguir haciendome películas sobre lo ocurrido. Tenia que hablar con él, dejar las cosas claras. Salí y no vi a nadie. ¿Donde se habrían metido? Me senté en las escaleras de metal que daban a la entrada. Al final si iba a tomar el aire. Había tantas cosas que no podía entender. La primera era el porque yo estaba aquí parada, el porque me importaba tanto lo que le pasara a Tom si no le conocía, el porque a veces parecía que le importaba, pero luego volvía a ser el Tom que todo el mundo conoce. Lo único que hacia aquí era perder el tiempo y seguramente Mireya ya se estaba preguntando por mi. Estaba a punto de entrar cuando alguien me agarró del brazo.
   - ¿Pero que...- me volteé y vi que era Tom. ¿De donde había aparecido?- Tom ¿que haces aquí?
   - La misma pregunta te la podría hacer yo a ti, además yo salí antes que tu así que...
   - Así que...¿qué?
   - ¿Qué por que has salido? Tu quieres que desaparezca, pero luego vas y me sigues. No hay quien te entienda.
  -¿Qué no  hay quien me entienda?- dije gritando. - No soy yo la que se comporta de un modo estraño. Yo no soy la que te siguió en la playa. Yo no soy la que siempre te esta molestando. Y definitivamente yo no soy  la que te besó. Yo no he hecho todas esas cosas.
   - Vale Vero, lo siento.
   -¿Que lo sientes? - pregunté confundida. No me había imaginado poder obtener una disculpa de parte de Tom.
   - Si, lo siento. Siento haber hecho todas esas cosas. Siento haberte molestado y siento haberte besado.
Auch. Eso dolía. Quería que se disculpara por lo que había hecho, pero cuando me dijo que sentía haberme besado dolió. Sabia que seguramente no le gustaba, porque ¿como le iba a gustar yo pudiendo tener a cualquiera? pero no se. Mireya dijo que igual era por eso y supongo que me aferré a esa idea con demasiada fuerza. Supongo que necesitaba saber que le podía gustar a algún chico. Pero no era el caso. No podía seguir ahí como si nada. Solo asentí y me di la vuelta. No sabia si me seguía o si no, pero me daba igual, no quería estar con nadie solo quería desaparecer. Iba a ir donde estaban los demás, pero sabia que me iba a tener que enfrentar a las preguntas de Mireya y no me apetecía nada responderlas. Volví por mi camino y mi ruta estaba clara. Me iba a ir a la playa, solo ahí podría aclarar mis ideas, olvidar lo pasado. Intente no derramar ninguna lágrima cuando pasé a Tom. Mandé un mensaje a Mireya diciendo que me encontraba mal y que ya hablaríamos mañana. Aunque supuse que Tom les contaría que me había ido.

***

Todo el camino había sido un bombardeo de preguntas. ¿Por qué me sentía mal si era eso lo que quería? Yo había pedido que las cosas se aclararan y ahora estaban mas que claras. A Tom no le gustaba. Lo había hecho vete tu a saber porque, pero no porque le gustara. ¿Y yo que hacia? Lloriquear en la playa. Era una estúpida. Me estaba convirtiendo en una de ellas. En una de sus fans.
   - ¿Vero, estas bien? - conocía esa voz. Era Tom y cada vez se estaba acercando mas a mi y me vería que estaba llorando, me quite las lágrimas que me corrían por las mejillas sin ser obvia - Te fuiste derrepente y...
Tom se había puesto enfrente de mi y aunque desvié la mirada supongo que estaba claro que algo no andaba bien. Me agarro de la barbilla y la giró para que nuestros ojos se encontraran.
   - ¿Qué pasa?
   - Nada- dije desviando la mirada. Sabia que no me iba ha creer ¿pero que mas daba? No le iba a decir que era por él. Todavía me quedaba algo de orgullo. - ¿Que haces aquí?
   - Te seguí - lo dijo como si fuera la cosa mas simple del mundo- algo estaba mal, entraste y al de cinco segundo saliste y te fuiste, por lo que le dije a Adrián que me iba.
   - Pues estoy bien. Así que te puedes ir.
   - Si, se te ve muy bien- dijo irónicamente- ¿por qué no aceptas mi ayuda?
   - Por qué tu no me has ayudado. Solo has liado mas las cosas. No puedes pasar de mi y luego estar bien conmigo. No soy un juguete
   - Ei, yo nunca he pensado eso de ti.
   - Ah ¿no?- dije levantandome y poniéndome enfrente de él. No iba a caer en su juego - ¿Entonces por qué me besaste? Tu mismo has dicho que sientes haberlo hecho.
Recordarlo me produjo otro pinchazo dentro de mi y tuve que quitar la mirada de sus ojos. Mire el mar. Necesitaba calmarme.
   - No siento haberte besado, bueno si, pero no por lo que tu piensas. Me sentí mal por haberlo hecho. Te recuerdo que me abofeteaste. - Al recordarlo no pude evitar reírme - Si, bueno a mi no me resulto gracioso. No estoy acostumbrado a que me vayan dando tortazos por la vida.
   - Siempre hay una vez para todo - no pude evitar decirlo con una sonrisa, el recuerdo de la bofetada me había cambiado el humor - así aprenderás que no puedes ir besando a quien te da la gana.
   - No beso a quien me da la gana, beso a quien me gusta y tu me gustas Vero.
No pude hacer otra cosa que quedarme con la boca abierta. Si no es la cosa mas normal para hacer, pero eso sin duda no me lo esperaba. No después de lo de esa tarde.
   -¿Por qué?  - Necesitaba las cosas claras en estos momentos.
   - ¿Por que me gustas? - asentí - Porque eres la única que me ha dejado las cosas claras, eres diferente a todas las demás.
   - Querrás decir que soy la única que te a rechazado
Tom sonrió y me hizo sonreír también. Esta era la charla que siempre había querido tener con él, sin discusiones, solo una conversación normal, sin estar ninguno de los dos incómodos.
   - Si, eso también.
Nos pasamos toda la tarde hablando de todo lo que hasta no habíamos mencionado y cuando se hizo de noche me acompañó a casa. Desde el punto de vista que tenia de él antes, era un poco cómico el que me acompañara a casa. Pero me acompañó hasta la puerta.
   - Adiós - le dije con una sonrisa y me di la vuelta para abrir la puerta
   - Vero
   - ¿Que? - me di la vuelta y me sorprendí al ver que estaba tan cerca. Solo nos separaban unos centímetros. Podía sentir su aliento rozando mis mejillas.
Entonces coloco sus manos a los lados de mi cara y me besó. Este beso no me molestó. No me aparté sino que me acerque mas a él y puse mis brazos alrededor de su cuello. Nos separamos al de unos segundos y levante mi vista para poder ver esos ojos que parecían miel, me estaba mirando.
   - ¿Sabes que te has arriesgado a que te de otra bofetada?- dije entre risas
Todavía no nos habíamos movido, seguíamos en la misma posición que hace unos instantes. Notaba su calor.
  - Si, pero era un riesgo que tenia que correr. Además no me abofeteaste.
Me volvió a besar. Esta vez fue un beso mas largo. Mas profundo. Me separe de él muy a mi pesar y me metí dentro de casa.

Querido diario:
Después de tantos comederos de cabeza, por fin se lo que pasaba con Tom. Le gusto. Y creo que a mi también me gusta. Es tan difícil creer como estábamos solo hace unos días y como estamos ahora. Se podía decir que estoy feliz. No me imaginaba que Tom pudiera ser dulce y realmente lo es. Nos hemos pasado toda la tarde hablando de nosotros. Se ha abierto a mi. Pero aun así sigo pensando en Dani. Supongo que es normal, sobre todo porque es mucho tiempo sintiendo por el. ¿Cuando tu sientes por una persona y esa persona no siente por ti eso es real? Si es que no entonces lo mio con Dani no es real, solo soy yo pensando en que podríamos ser algo mas que simples amigos. Lo que tengo con Tom entonces es real. Él es mi presente.