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jueves, 6 de octubre de 2011

Capitulo 14 - Todo por un beso

Era el peor día de mi vida. Ni siquiera había empezado y yo ya lo sabia. Sabia que no iba a salir nada bueno de este día. Dije que me iba a arrepentir de lo que había hecho y hoy era ese día. Tendría que contarle todo a Dani y aceptar las consecuencias de mis actos. Por una parte quería contárselo porque sabia como iba a reaccionar y eso me daba miedo, pero sabia que no seria justo para él. No lo iba a volver a engañar, Dani no se lo merecía.
Creo que lo que mas rabia me daba de todo esto era que por fin había conseguido al amor de mi vida y lo había fastidiado. Había sido yo. Después de tanto desearlo lo había conseguido y yo iba y lo arruinaba. ¿Podia ser mas tonta? No creo.
 Me había pasado toda la noche llorando. Llorando por lo que había hecho, llorando por mi, por Dani, por lo que iba a perder... lloré hasta que no pude mas hasta que no tenia mas lágrimas para soltar. No recuerdo cuando me quede dormida, solo las las lágrimas no había nada mas en mis recuerdos.
Me había despertado con los ojos como si fuera un sapo. Los tenia completamente hinchados, rojos... Cualquiera podría notar que había llorado hasta hartarme.
Llamé a Dani después de ducharme. Tenia que hablar con él cuanto antes, pero nada. No daba señal alguna. Le había estado llamando toda la mañana, pero no había sido capaz de dar con él.
Por la tarde fui a su casa para verle, no podía con la angustia que tenia en mi. No quería mentirle. Por el camino pensé en como podía decírselo, pero nada de lo que pasaba por mi cabeza sonaba bien y sabia que nada de lo que podría pasar por ella sonaría bien. No existía una buena manera de decirle a tu novio que lo había engañado con tu ex y no iba a empezar a existir.
Según me iba acercando a la casa de Dani mis nervios iban en aumento, mi pulso se aceleraba y la voz que me gritaba que me fuera por donde había venido se hacia cada vez mas fuerte. Luché contra ella y llamé al timbre.
Pensé que no había nadie, pero al rato me abrió la madre de Dani.
- Hola Vero ¿te encuentras bien? - me pregunto la madre de Dani mirándome fijamente. Claramente los ojos de Dani los había sacado de su madre. Era como si estuviese mirando los de él, lo que hacia que mi corazón se encogiese.
- Si, estoy bien - noté como no me creía, ni siquiera me lo había creído yo ¿por que debería entonces creerme ella? - Venia a ver a Dani.
- Oh, pues no esta. Se fue hace un rato con sus amigos, no me dijo a donde se iba. Ya sabes como es, es puro secretismo para esas cosas con su madre.
- Bueno pues digale que me pasé por aquí. Adiós Carmen. - intenté sonreír, pero creo que se pareció mas a una mueca. Solo había pasado un día desde que había sonreído por ultima vez y ya se me había olvidado como hacerlo. No podía, no tenia ninguna razón para hacerlo.
Llamé a Dani. Por decimoquinta vez en el día, pero no me contestó. Parecía que se le hubiese comido la tierra. Igual estaba jugando un partido o haciendo skate y por eso no oía mis llamadas.
Tenia que sacar esto que llevaba adentro y no tenia con quien. Sonó mi móvil. Lo cogí tan rápido que ni siquiera me había fijado en quien me llamaba.
- ¿Dani? - dije desesperada por que fuera él.
- No Vero soy Mireya - sentí una gran decepción y a la vez un sentimiento de Deja Vu. Solo que esa vez había esperado la llamada de Tom y había sido Mireya la que me había llamado para contarme lo que había pasado con Tom. Esta vez seria yo la que le contaría a ella lo que había hecho.
- Hola Mireya, ¿que tal estas?
- Bien ¿y que hay de ti?
- Tengo que contarte una cosa.
- Ahora voy a buscarte a tu casa, estaré...
- No estoy en mi casa - la interrumpí - Estoy cerca de la casa de Dani.
- Vale, pues esperame en la casa de Dani que voy para allá.
- Entonces te veo ahora - colgué.
No tardaría mucho, pero aun así me senté en el escalón del portal de Dani. Como había deducido Mireya no tardo mucho, seguramente cuando me había llamado ya estaba en la calle.
- ¿Que pasa Vero? Te he notado rara ¿estas bien? - dijo mientras se sentaba a mi lado y me miraba esperando mi respuesta.
- No estoy bien - me puse las manos en la cara tapándola completamente. No quería ver la reacción de Mireya cuando le contara lo que había pasado - he hecho una cosa de la que me arrepiento. Me arrepiento mucho...
- Vero ¿que pasa? - me pregunté. Intentaba quitarme las manos de la cara, pero no lo iba a conseguir. No quería saber si me miraba con cara de desprecio, no quería. Que Mireya pusiese esa cara por mi. - ¿Vero?
Mireya podía estar confusa, pero aunque siempre se lo contaba todo, no se, esto me parecía muy grave y no podía pensar como decírselo sin que fuese de sopetón.
- Ayer quede con Tom para arreglarlo... - mire entre mis manos la reacción de Mireya, por ahora esta bien aunque seguía confundida - ... conseguimos arreglarlo, pero... nos besamos. No se como paso pero lo hicimos y lo malo es que no me aparté. Soy una estúpida, no se ni por que lo hice y seguramente he destrozado mi relación con Dani.
No dijo nada. Solo me miraba sin saber que decir. No la podía culpar era una persona horrible. Engañar mi novio de esa manera. ¿Es que acaso no tenia sentimientos?
- Vero, no se que decir, pero tienes que hablar con él. -me dijo después de estar un rato en silencio.
- Lo sé. Le he llamado pero no me responde y he venido aquí para buscarle, pero su madre tampoco sabe donde esta, solo sabe que ha salido.


 ***

No había estado mucho tiempo con Mireya, no me apetecía estar con nadie, bueno me apetecía estar con una. Dani, pero era al único que no podía localizar. Tenia que hacerlo.

***

 A la mañana siguiente fui a su casa, solo había una razón para que yo fuera por la mañana a casa de Dani y esa era porque sabia que él como a mi no le gustaba salir por la mañana, por lo que tenia que estar en casa. 
Por un lado le quería ver pero por el otro quería que no estuviese para no ver la decepción, el enfado... todo lo que mas temía ver reflejado en su cara, pero ahí estaba yo plantada delante de la puerta de su casa pensando en si llamar o no. Lo hice, llamé y ahí apareció esa persona a la que tanto quería ver y al mismo tiempo la que tanto temor me transmitía. 
No me esperaba nada su reacción. No había actuado como siempre hacia al verme, no había sonreído, ni siquiera había dicho una sola palabra, solo se había quedado allí parado mirándome. Me dolió su mirada, no había alegría, ni siquiera un sentimiento de pena por haber estado separado, era mas bien una mirada de cansancio pero no como si estuviese agotado o tendría. Sueño, era una mirada como si estuviese cansado de mi y a la vez también veía algo de molestia.
Su mirada solo empeoraba la cosa de contárselo todo, si ahora se sentía así y no sabia nada de lo ocurrido ¿como me iba a mirar cuando si lo supiese?
- Hola - me había puesto nerviosa - tenemos que hablar.
Estaba temblando completamente, mis piernas temblaban tanto que apenas sentía que me pudiesen sostener por mucho tiempo mas, mis manos estaban sudadas y no podía articular ni una palabra mas.
- No se de que se supone que tengamos que hablar
¿por que me trataba así? Yo no le había hecho nada. Perdón, ha sido un error. No le había hecho nada en ese momento, y que me tratara así... no lo entendía. Lo había hecho con desprecio o algo parecido, es como si estuviese tratando con una persona que no le caía bien, como si estuviese hablando con Tom. Me molestaba que fuese así conmigo, pero no tenia derecho a enfadarme con el ni siquiera tenia derecho a pedirle expliaciones. ¿Le iba a decir que no me hablase así y luego yo le iba a contar lo que le había hecho? ¿Me iba a enfadar porque el estuviese molesto conmigo cuando debería estarlo aun mas? Claro que no, aunque quisiese preguntarle que le pasaba , porque era así conmigo no iba a ser tan hipócrita por que en el fondo me merecía que fuese así conmigo. Yo me lo había buscado. Ni siquiera me había mirado cuando había hablado, solo me había dirigido la mirada cuando había abierto la puerta, después nada.
- ¿Dani estas bien? - la reacción que tuvo en ese momento me sorprendió mas que la anterior.
Se rió, pero estaba lejos de ser una risa de alegría. Era una de esas risas que te dan cuando estas molesto por lo que te ha dicho alguien porque te están diciendo algo que no te creer. Bien, pues era esa risa. Esto solo podría ir a peor. 
- No se, ¿lo estoy? ¿lo estoy Vero?
 Me daban ganas de decirle que porque me lo preguntaba a mi, que yo no era la que se estaba comportando. De un modo estraño o por lo menos no mucho, sin embargo no fue eso lo que contesté.
 - No lo se - volvió a reírse de esa manera ¿pero que le pasaba?
- Lo sabes perfectamente Vero...
- No no lo se. No se que te ocurre, no se porque me tratas así yo no te he hecho nada y tu me recibes así, ni siquiera me saludas, no me invitas a entrar, solo te quedas parado aquí sin ni siquiera mirarme y haciendome preguntas para las que no tengo respuesta. - lo interrumpí.
Sabia que en el momento que había empezado a soltar palabras sin pararme a pensar en lo que estaba diciendo había cometido un gran error. Uno que pagaría caro.
Me había molestado por la actitud que estaba teniendo conmigo, sabia que no debía enfadarme, pero quería una explicación aunque no me la mereciese, quería que reaccionase de una vez. Lo malo fue que lo hizo, reaccionó.
- Si tienes las respuestas yo te lo diré ¿por que viniste ha hablar conmigo? ¿que es eso que querías hablar con tanta urgencia? Dime Vero. ¿que era? ¿que? - se estaba comportando como un autentico cretino. Ahora no apartaba su mirada de mi como si esperara mi respuesta, pero las palabras no llegaban a mis labios - ¿no te acuerdas de lo que me ibas a contar? Tantas llamadas y ahora vas y te olvidas de lo que me ibas a contar.
Eso me hizo reaccionar. Sabia que lo había llamado ¿y no me había cogido? Había estado evitandome, no había estado ocupado como yo había pensado.
- No me cogías porque sabias que era yo
- Buena conclusión - ¿Que clase de respuesta era esa? Parecia tan arrogante en ese momento, esa no se parecia ni de lejos a la actitud normal de Dani.
- ¿ Por que... - y todo se quedo ahí.
No termine la pregunta que le iba a hacer. Dentro de mi cabeza sonó un clic y todo encajó. Sabia porque Dani no me había cogido el teléfono, sabia porque se estaba comportando asi.
Él lo había dicho, yo tenia la respuesta. Solo yo. Él me había preguntado el porque tenia que hablar con él, pero hasta ahora no me había fijado en los detalles, él no se había sorprendido de verme ahí, por lo que debía haberlo estado esperando. No se sorprendió cuando le dije que tenia que hablar con él y además estaba molesto conmigo. Solo podía ser una cosa. Lo sabia. Lo sabia todo. Mi cara pasó de enfado a arrepentimiento. Dani lo notó.
- ¿No dices nada?
- ¿ Como lo sabes?
- Bueno por lo menos no lo niegas - el sarcasmo en su voz era palpable - os vi, sabes la ironía que sentí en ese momento, yo te iba a buscar a casa y pase por ahí y te vi con Tom. Pensé que era raro pero bueno puedes hablar con quien quieras, pero oí como le decías que le querías y a los dos minutos os estabais besando.
Me había visto. Había sucedido exactamente lo mismo que me había pasado a mi. Dani me había visto besandome con Tom y el no me había dicho nada. Supongo que había reaccionado ahora que me tenia delante. No le podía culpar por como me había tratado. Incluso me parecía poco ahora.
- No es lo que piensas -todo lo que decía ahora era estúpido ¿no es lo que piensas? ¿en serio Vero?
- Ah ¿no es lo que pienso? ¿no te vi besándote con él?
- Si, me viste, pero no significó nada.
- Le besaste Vero,yo no voy besandome por ahí con gente por la que no siento nada. Si no sentías nada por él ¿por qué lo besaste?
- No lo se, estaba mal y estábamos hablando de lo que había pasado entre nosotros y nos besamos, pero de verdad que no significó nada.
Ya no había dudas sobre lo que sentía por Tom, lo que podía haber habido se fue, se fue en el momento en que me había engañado. El beso solo me había recordado lo que había sentido por el una vez, pero no era lo que sentía por él. Ahora sabia que podría vivir perfectamente sin tener a Tom en mi vida, pero no estaba tan segura de poder hacerlo sin Dani.
- Respondeme a una cosa ¿que pasó cuando vino Tom y te dijo lo mismo?
Tenia razón, pero eso no quitó para que me sentara como una patada en lo mas profundo de mi ser. Yo le había dicho que si no hubiese sentido nada no lo habría hecho. Le había negado cualquier posibilidad de disculpa ¿por que Daniel no iba a hacer lo mismo conmigo?
Sabia que era perder el tiempo pero deseaba tanto que me perdonara, que todo fuese una pesadilla y que estaba a punto de despertar de ella.

- Lo siento Dani, nunca quise hacerte daño. Es lo único que nunca quise hacer.
Dani no me contesto, se quedo allí parado, apoyado en el marco de la puerta sin ni siquiera mirarme. Igual había sido mejor que no me mirara, pues no podía aguantar mas. Una lágrima ya había escapado por mucho que la había intentado retener.
Todo era tan contradictorio no queria que me dijese nada porque sabía que eso me haría daño, pero por otro lado quería que me gritase, que me dijese lo que estaba pensando, que reaccionase de una vez. Su silencio me estaba matando, queria oir su voz aunque fuese por ultima vez. Esa vez no llegó.
Corrí, corrí sin mirar atrás. No podía aguantar mas la tensión que se había creado, no me miraba no me hablaba. Sabia que no me iba a perdonar. ¿y si me llegaba a odiar? Había llegado destestar tanto a Tom por lo que me había hecho ¿y si le pasaba lo mismo a Dani conmigo? No creo que lo llegase a suportar. Ya lo había perdido por ser una tonta, pero de ahí a que ni siquiera me mirase, incluso que se marchase de algún lugar si yo estaba allí. ¿Lo soportaría?.
Había corrido tanto que no sabia donde estaba, todo había pasado ante mi como un gran borrón, donde debería haber personas, sitios, arboles... para mi era todo una mezcla de colores sin sentido.
Me senté cuando pensé que mis piernas no podían sujetarme por mas tiempo, ni siquiera intente buscar un sitio para sentarme. Me senté en el suelo y apoyé la espalda contra un edificio. Me daba igual estar en medio de la calle, me daba igual que la gente me mirase raro o que cuchichiearan sobre mi, para mi ellos parecían no existir.
Me derrumbé, lloré y lloré. Lo había estropeado todo. Había conseguido lo que mas deseaba y lo había dejado escapar, lo había roto en mil pedazos y ahora era imposible reconstruirlo. ¿Como había sido tan tonta? Quería dejar esta pesadilla que cada vez me resultaba mas terrorífica, quería despertar en mi cama sabiendo que todo estaba bien, que esa misma tarde quedaría con Dani y todo seguiría igual. Solo que el despertar nunca llegó.
- ¿Estas bien? - me dijo una voz.
Aun sin levantar la vista sabia que esa no era la voz que quería oír, la persona que tanto deseaba ver. ¿Que te pensaste, que te iba a seguir aun habiéndole engañado? ¿Por que debería haberlo hecho?. Levanté la vista pero las lágrimas que todavía inundaban mis ojos no me dejaron ver al chico que me había hablado.
- Si, estoy bien - le dije. Sabia que no me iba a creer. Era muy obvio que me pasaba algo, pero no le iba a contar a un desconocido mi drama sentimental.
- Voy ha hacer como si no hubiese oído nada... no se por lo que estas llorando, pero quiero que sepas que sea por lo que sea se arreglara. - normalmente me hubiera molestado que que me hablasen sin saber de que se trataba, pero este chico hablaba de una forma que me gustaba, incluso quería creer en sus palabras - Eso si, este no es el mejor lugar para llorar, mejor vete a dar una vuelta o a casa. Allí podrás pensar con mas calma que aquí.
- Tienes razón.
Me fui a casa. Pensé en ir a la playa, pero me traía tantos recuerdos. Se me había encojido el corazón desde que había ido a la casa de Dani, y todavia no me había vuelto a su forma normal, no creía tampoco que pudiese volver a ser el mismo que era. Había pasado por demasiado en poco tiempo, eso te marcaba y te dejaba una cicatriz que nunca se iba a borrar.
Entré en mi cuarto y empecé a llorar otra vez. Lloré hasta que no pude mas, hasta que lloraba en seco pues las lágrimas se habian acabado. Me metí en la cama con la idea de dormirme, pero no lo consegui los pensamientos no dejaba de rondarme, todo lo que había pasado hacia unas horas seguian reproduciendose en mi cabeza como una pelicula.
- ¿Vero estas bien? - mi madre había entrado en mi habitacion
- Solo estoy cansada - dije intentando poner voz de dormida.
- Come algo y luego duermes
- No me apetece mamá
- ¿Has comido algo por ahí?
- Si
Solo le dije si para que se fuese. Sabia que si mi madre seguía por mas tiempo en la habitacion acabaria gritandola y ella no tenia la culpa. Sus preguntas habian hecho que quisiese gritar que volviese a desear volver a llorar con todas mis fuerzas hasta que cayera en un sueño profundo.

Querido diario:
Es el peor día de mi vida he perdido lo que mas quería y lo peor de todo es que a sido por mi culpa. ¿No es ironico? Siempre pensé que seria Dani el que se cansara de mi y me dejara, que se daria cuenta de que podría estar con cualquiera, y voy yo y lo estropeo todo. Es que ahora no se ni porque lo hice, tengo claro que no siento nada por Tom. Como mucho podriamos a ser otra vez amigos, pero nada mas.
Lo que mas odio de todo este asunto, aparte de que ya no podré estar con Dani, es que le he hecho lo mismo que me hicieron a mi, yo se lo que es ver a tu novio liandose con otra, se lo que duele, se como se siente.
Nunca quiese que sintiese todo eso por mi, es el peor sentimiento que te puedas encontrar, duele, incluso te sientes humillado. No puedo escribir esto sin dejar de llorar pensando en como se debe de sentir Dani por mi culpa. Me encantaria tener una maquina del tiempo para darme un tortazo si volvia a pensar siquiera en besar a Tom.
Lo he perdido todo por un beso. Uno en el que no sentí nada.