Páginas vistas en total

martes, 25 de octubre de 2011

Capitulo 18 - Ojala pudieses verte a través de mis ojos

La había fastidiado con Xabi, tanto que no sabia como lo iba a arreglar. ¿Como puedes hacer que una persona vuelva a confiar en ti cuando la has decepcionado? Por mucho que lo arreglara con él, cosa que ahora no veía muy posible, cada vez que le mirara a los ojos la decepción seguiría presente en sus ojos. Cuando mirara a esos ojos me acordaría de lo que sintió, de lo que le hice.
Tenia que hablar con él cuanto antes, contarle la historia, pero me daba miedo de que no quisiera saber nada de mi. Me daba miedo que pensara que yo era como su novia.
Él había dicho que yo no era igual que ella, que yo me arrepentía de lo que había hecho, y claro que lo había hecho. Me arrepentía cada segundo de cada día, había perdido lo que mas quería por un segundo de confusión, una confusión que yo no existía ni remotamente. ¿Pero ahora que pensaría de mi? ¿Me vería igual que a su novia? ¿Dejaria de hablarme?
No quería pensar en nada de eso, no quería pensar en que a partir de ahora Xabi me miraría como lo había hecho en el frontón, pero cada vez que cerraba los ojos veía su cara, su decepción y su dolor reflejados en esos ojos.
Mireya ni siquiera se había enterado de lo que había pasado con Xabi. Cuando llegué a casa ella todavía no había llegado, y cuando lo hizo yo estaba metida en la cama. Ella me había preguntado porque estaba en la cama si eran las seis de la tarde, yo la había mentido, la había dicho que me encontraba mal.
Mireya me preguntó si quería algo para el dolor de cabeza que supuestamente tenia, pero la dije que no, que solo necesitaba dormir un poco y me encontraría mejor, pero no dormí ni siquiera un minuto.
Me quedé en esa habitación a oscuras con solo unos pocos rayos de sol atravesando la habitación. No podía dormir por mas que lo intentaba, Xabi estaba en mi cabeza y no desaparecía. No paré de girar en la coma en toda la tarde, incluso me giré poniendo los pies donde estaba la almohada y la cabeza donde deberían estar los pies, pero el sueño no vino a mi.
Mireya entró unas horas después diciendo que era la hora de la cena, yo me hice la dormida con lo que ella volvió a cerrar la puerta con cuidado.
Tenia un nudo en el estomago, no me sentía capaz de comer nada y con tanto fingir estar enferma ahora me esta sintiendo así realmente.
La verbena empezaría en solo un par de horas y yo me sentía incapaz de ir, no quería ver a Xabi, era cobarde por mi parte no enfrentar las cosas, pero creía que seria mejor para el darle un tiempo para que pensara las cosas con mas calma, para que estuviera libre de tener que verme. O por lo menos eso era lo que yo me decía para no tener que afrontar la verdad, yo era una miedica y aunque lo quería arreglar con todas mis fuerzas y volver a como estábamos antes mi especialidad era huir de las situaciones difíciles,y esta sin duda alguna lo era.
Oí cuando Mireya cogió su ropa para arreglarse para ir a la verbena y lo hizo con cuidado para no molestarme, eso me hizo sentirme aun peor. No solo estaba huyendo del problema, estaba mintiendo a mi mejor amiga, a la persona que mejor me conocía en este planeta.
No pude dormir, el silencio solo hacia que pensara mas y mas. Dar vueltas y mas vueltas es lo único que hacia en la cama. Me levanté y empecé a pasear por la habitación. Paseé, me senté, intenté leer un libro para haber si así me entraba el sueño, pero nada. No lo conseguía.
En mi opinión no podía dormir por la culpabilidad por mentir a Mireya y por lo que le había hecho a Xabi.
No quería quedarme ahí y seguir pensando, ¿pero que podía hacer? Bajar a donde estaban los demás no creo que seria muy buena idea, ¿como iba a explicar mi repentina recuperación?
Busque algo de ropa en mi maleta, ya que la ropa de esa tarde estaba empapada, y fui con cuidado de no hacer ruido hasta la puerta de la casa. Solo había un lugar donde sabia que iba a encontrar tranquilidad.
Subí la cuesta que me separaba de mi destino, como el día en que subí por primera vez en el cielo estaban dibujadas millones de estrellas, que si te fijabas bien parecía que algunas te guiñaban el ojo.
Todo estaba tan desierto allí arriba, según iba subiendo la cuesta solo se oían mis pasos al contacto con las pequeñas piedrecitas que tenia el camino y la música que llegaba desde la plaza. Una vez allí arriba respiré profundamente mientras me maravillaba con la vista que tenia delante de mis ojos, dudo que alguien se pudiera cansar de aquel lugar.
Me puse a andar por la campa para buscar el mejor sitio para disfrutar el paisaje mejor. Oí un ruido delante mio por lo que me giré hacia el lugar de donde procedía. No estaba sola, a unos metros de mi había una persona sentada con los brazos alrededor de sus rodillas, aunque no podía distinguir quien era.
Me acerqué poco a poco para ver quien era, intente no hacer mucho ruido para que no se diese cuenta de que estaba allí. Cuanto mas me acercaba mejor podía distinguir los rasgos de la persona que estaba sentada en la campa, era un chico de eso estaba segura, pero no podía verle la cara porque la tenia girada para otro lado. Ande un poco mas hasta que con ayuda de la luz de la luna pude distinguir perfectamente de quien se trataba. Me quedé clavada en el suelo, el chico que estaba en la campa no era nada menos que Xabi.
No sabia como reaccionar, no me quería ir a casa y por supuesto no iba a bajar a la verbena, pero no quería ver sufrir otra vez a Xabi, por lo que me quedé ahí parada mientras decidía lo que iba a hacer.
No se cuanto me quedé ahí hasta que Xabi se dio la vuelta y se me quedó mirando, supongo que notó, aunque no me viese, que lo estaban mirando.
Me quedé hay quieta mordiéndome el labio mientras le miraba. ¿Acaso me iba a quedar ahí parada toda la noche? "Vete o quedate, pero haz algo ya" me dije.
- Hola - si, una gran acción lo se, pero era lo único que se me ocurrió. Si ya parece patético imaginaos que además mi voz sonó como un pequeño hilo de voz apenas audible.
- Hola - dijo y volvió a mirar al frente.
Si, no era una buena manera de empezar. No sabia si sentarme a su lado o no. ¿Iba a querer mi compañía? Igual había venido para estar solo, porque tenia que pensar y lo único que iba a hacer yo era molestar.
Me fui acercando con pequeños pasos inseguros y lentos ¿y si se enfadaba mas? Cerraría la boca y ya esta, le haría una compañía silenciosa.
Me senté a su lado mirando al frente, creo que ese momento fue en el único que no pensé absolutamente nada, solo eramos Xabi, la inmensidad del espacio y yo. Algo tan simple como eso. Tan natural.
Se que mi propósito era quedarme callada para evitar cualquier situación incomoda, pero a estas alturas deberíais conocerme como para saber que yo y la palabra callada nunca podían ir en la misma frase, y cuando digo nunca es nunca.
- Siento lo de esta tarde - le dije
No me giré para ver su cara puesto que tenia miedo de la reacción que le podría causar, aunque no hubo reacción alguna, Xabi se quedó callado como si yo no hubiese dicho nada.
Genial, seguramente ahora se podrían peor las cosas. No se si es porque esperaba alguna respuesta de su parte o porque cada vez me pasaban mas preguntas sobre lo que le pasaba que me empecé a sentir incomoda. Seria mejor irme, él se notaba que quería estar solo y yo le estaba molestando en su meta por conseguirlo.
Me levanté sin ni siquiera mirarle, tampoco tenia la intención de despedirme de él. No me había imaginado así mi disculpa, pensé no se que iba a estar mas receptivo, pero parece ser que me equivoqué.
- El que debería disculparme seria yo - yo ya estaba apunto de bajar la cuesta que me llevaría a la casa. Me giré para ver si había sido un pensamiento mio, pero no. Xabi estaba girado hacia mi.
- No se por que tendrías que hacerlo.
- Porque no tenia que haberlo pagado contigo, no digo que lo que hiciera estuviese bien, pero te juzgué antes de saber la historia.
- Ya bueno, ¿quien no lo haría?
- Un buen amigo
- Eres un buen amigo pase lo que pase.
- Bueno no me he comportado como uno esta tarde.
Recorrí la distancia que nos separaba y me volví a sentar a su lado.
- Eso podemos arreglarlo ¿Quieres conocer la historia?
Xabi asintió por lo que yo le conté toda mi historia, desde como empecé con Dani pasando por Tom y como acabó todo con Dani. No me interrumpió ni una vez, lo único que hacia era asentir como para decirme que siguiera. De vez en cuando le miraba para ver sus reacciones y sobre todo cuando hablé de Tom su cara era como de enfado, pero cuando llegó la parte de como engañe a Dani y sobre todo con quien fui incapaz de mirarle. Me avergonzaba tanto que una vez que terminé me quede mirando el suelo por miedo a lo que pudiese ver en los ojos de Xabi.
Solo subí la mirada cuando oí suspirar a Xabi. No me estaba mirando a mi, al igual que yo hacia unos segundos estaba mirando el suelo, me reí no se si por la situación o porque eso había hecho que la tensión que sentía se cortara, pero me reí. Xabi se me quedó mirando mientras me reía y él también soltó una pequeña risa.
- Soy un desastre ¿verdad? - le pregunté.
- Un poquito - me dijo y me tocó la mejilla - pero no es para llorar.
Ahí fue cuando me di cuenta de que me había puesto a llorar, había soltado la tensión al reírme y el nudo que había tenido dentro de mi se había desenredado haciendo que las lágrimas resbalaran por mi cara.
- Genial, esto ya se esta haciendo un habitual entre tu y yo - dije quitandome las lágrimas que bajaban.
- Eso parece. - dijo abrazándome - No me gusta verte así.
Me aferré a Xabi como si lo necesitase para no caerme, como si él fuese el único que me podía sostener.
- Debes pensar que soy tonta por hacerle a mi nov... a mi ex-novio lo mismo que me hicieron a mi - seguía abrazándolo con fuerza porque pensaba que si lo soltaba me iba a partir en mil pedazos que no iban a poder unirse nunca mas. Me había costado tanto pensar en Dani como en un ex, que mi corazón se había encogido un rato.
- Te lo dije una vez y te lo vuelvo a repetir una vez mas, no hay maldad dentro de ti, y ahora que conozca la historia, siento que me precipite al llegar a una conclusión sobre ti. Ni siquiera sabia porque lo habías hecho y yo te juzgue, pero Vero tienes que entender que todos cometemos errores. Tú, yo y todo el mundo. - Xabi se había soltado de mi abrazo para mirarme a los ojos y yo no podía dejar de mirarle. No podía entender porque se comportaba siempre conmigo de una manera tan amable, tan comprensiva.
- ¿Por que eres así conmigo Xabi?
Por un momento xabí me miró desconcertado, pero pronto se recompuso, pensó en lo que iba a decir y me contestó.
- Nadie merece estar así, y desde ese día en el que nos conocimos yo supe que tu no eras igual que las demás, no se como quieres que te explique que por mucho que creas que eres la peor persona del mundo, ni de lejos lo eres. Ojala te pudieras ver atraves de mis ojos, así te darías cuenta de como eres. Eres amable, siempre piensas en los demás, eres la felicidad encarnada, por eso no me gusta verte así. ¿Es que acaso no te das cuenta de que cuando tu estas mal a mi me pasa lo mismo? Te dije que me gustabas y que no me iba a meter porque se que no sientes lo mismo por mi, pero cuando te veo...
Yo me había quedado completamente muda, creo que hasta se me había olvidado que tenia que pestañear. Me había quedado completamente embobada por la manera en la que Xabi estaba hablando de mi. Me sentía especial, no se es como que al mismo tiempo que me daba una vergüenza terrible me hacia feliz lo que estaba diciendo de mi.
Él no había terminado la frase, pero si que lo había completado. No había dejado que sus palabras volaran por el cielo estrellado de esa noche, sino que lo había completado con un hecho que remarcaba sus pensamientos. Me había besado. No como la otra vez cuando estábamos con los chicos, sino que en esta era una prueba de lo el decía y lo que sentía.
No pude pensar si lo que estaba haciendo estaba bien o estaba mal, yo me deje llevar sin pensar en nada mas que en esas palabras que el había dicho y que todavía resonaban en mi cabeza. Le devolví el beso pensando en como me sentía siempre que estaba con él, lo segura. Xabi siempre me sacaba una sonrisa cuando nadie mas podía hacerlo, me conocía aun siendo practicamente desconocidos.
No se cuanto duró, solo sabia como me sentía después de ese beso. Me sentía brillar y mas cuando miré esos ojos grises que tanto me gustaban que brillaban con la luz de la luna. Cuando Xabi me miraba así sentía que con él podría ser cualquier cosa, hacer cualquier cosa. Él creía en mi.
Le sonreí y no era cualquier sonrisa, sino una que hacia mucho que no veía la luz. Una de esas de cien mil voltios que podía iluminar una noche como esa, era feliz, con Xabi era feliz.
Él me devolvió una sonrisa igual de estupenda y me llevó al circulo de sus brazos. Se sentía tan bien, estar así. Era algo natural, algo que salia sin  mas sin tener que forzarlo. Nos quedamos allí hasta que oímos como él pequeño murmullo de la verbena se iba extinguiendo. Esa era nuestra señal para saber que la función se había terminado. Era hora de que cada uno se fuera a su casa.
Xabi me acompaño hasta la puerta de casa, donde nos despedimos con un pequeño beso, pero igual de dulce que él anterior.
Vi como se marchaba hasta que los edificios no me permitieron ver mas. No podía dejar de sonreír mientras habría la puerta. Me daban ganas de reír, pero no podía hacerlo a menos de que quisiera despertar a los padres de Mireya.
Fui a mi cuarto si hacer ruido y me fijé en que Mireya todavía no había vuelto. Me cambié de ropa y me metí en la cama sin parar de sonreír y como si fuese un auto reflejo toqué mis labios antes de irme a dormir.

Querido diario:
Estoy feliz. No puedo sentirme de otra forma, es como si estar con Xabi trajera una ola de felicidad a mi. Es tan sencillo estar con él, como si fuésemos dos piezas de puzzle que encajan perfectamente sin forzarlo. Él me ha entendido y no me ha juzgado cuando era el que mas derecho tenia a hacerlo. Él me a perdonado por mis errores y ha hecho que vea que todo problema tiene una solución.
Pero me da miedo que no se, que sufra por mi. No quiero que nadie vuelva a sufrir por mi. Se que ahora mismo tengo todo muy claro, se que Xabi me hace feliz. ¿Pero que pasa si estoy equivocada en la forma en que me hace feliz? ¿Es como amigo o como algo mas?
Dani sigue presente, solo a pasado algo mas de una semana y yo aunque no lo he superado ya me he besado con otro chico ¿Eso me hace ser una mala persona? Porque podría haberme apartado de ese beso, pero lo quería tanto.
Me gusta que Xabi me haga sentirme especial, parece que a través de sus ojos podría ser cualquier cosa y eso hace que quiera estar con él, pero no seria justo estar con el teniendo a Dani en mi mente, pero cada vez que Xabi me besa hace que todo se olvide, que todo pierda importancia.
Dani y Xabi. ¿Cual es la elección? A Dani le conozco mucho mas y la fastidié y a Xabi no lo conozco, no hemos vivido casi nada juntos, pero es como si eso no importara porque cuando estoy con el realmente parece que nos conocemos.
Son tan distinto, pero a la vez tan iguales. Los dos me hacen sentir como si yo fuera lo mejor que tienen y los dos saben como hacerme olvidar los malos recuerdos... ¿Que tengo que hacer?