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jueves, 12 de abril de 2012

Capitulo 15 - No podemos ser amigos

¿Se podía engañar a una persona aunque no estuvieses saliendo con nadie? Técnicamente no podía engañar a nadie porque no estaba con nadie ¿Entonces por que me sentía como si sí lo estuviese haciendo?
No me arrepentía de haber besado a Dani, bueno si. Es difícil de explicar. No me arrepentía porque quería hacerlo, pero ese beso solo complicaba las cosas entre Dani y yo, y por supuesto lo complicaba todo con Xabi. ¿Era un paso hacia delante o atrás?
Tenia que contárselo, no podía mas con esta sensación que sentía, no podía segar pensando que todo iba a salir bien cuando no estaba siendo sincera con ninguno de los dos. No podía seguir mintiéndome, no podía seguir mintiendoles.
¿Como se contaba una cosa así? Aquí no servía tantear el terreno, no podía decir verdades a medias, por una vez tendría que ser sincera con los dos. ¿Como? Supongo que tendría que averiguarlo.
- Pareces perdida - sonó una voz a mi lado
- Solo estaba pensando - dije incorporándome en mi silla - ¿Ya ha tocado?
- Si, hace como unos dos minutos.
- ¿Vamos?
- Si, ¿estas segura de que estas bien?
- Si
"Tienes que decírselo, tienes que decírselo" me lo repetía una y otra vez en mi cabeza, pero aun así no reunía el suficiente valor como para hablar con ninguno de los dos.


***

Ya había pasado media semana desde el beso entre Dani y yo, y aun no habíamos concretado nada ni habíamos hablado de lo ocurrido. No es que nos ignorásemos o que después de eso hubiésemos hecho como si no hubiera pasado nada, tonteabamos, había momentos en que claramente nos podríamos haber besado, solo que nunca pasó. Era como estar en un punto muerto en el que no sabíamos si cruzar la linea del tonteo y pasar a algo mas o simplemente quedarnos como estábamos, si me lo preguntasen a mí, mi respuesta seria clara: ¡Habia que cruzar la linea!. Claro que eso no dependía solo de mi.
Seguía estando el "problema" de Xabi, con él en la ecuación no había pareja que existiese, no podía centrarme solo en Dani si seguía pensando en Xabi. Dani poco a poco había conseguido recuperar el terreno que había perdido con todo lo de Xabi, cada vez le tenia mas presente a él, dejando a Xabi en un lugar mas apartado, haciendo que Dani estuviera en mi pensamiento practicamente las 24 horas del día.
Volvía a sentir lo mismo que meses atrás cuando estar con Dani significaba solo centrarnos en nosotros dos, cuando lo demás dejaba de existir, cuando lo demás pasaba a no tener importancia y cuando solo pensar en el hacia que una sonrisa se quedase grabada en mi cara y me hiciese sonreír un día entero.

***

Dani y yo habíamos estado quedando un par de veces por semana. Todo había empezado un día que ninguno sabia que hacer así que quedamos para dar una vuelta, y bueno ahora pues lo habíamos cogido como costumbre. Nos seguíamos besando, era obvio que teníamos atracción el uno por el otro, pero todavía estábamos en el punto sin definir y cuando estaba con él me daba igual, porque solo el hecho de estar con él me hacia feliz.
Lo malo venia cuando llegaba a mi casa y tenia el suficiente tiempo libre como para ponerme a pensar. Estar en esta situación con Dani era raro, yo no quería ser una mas en la lista para él, no quería ser una chica mas, y que la cosa no avanzara me hacia preguntarme si eso era lo que que quería Dani. Tal vez a él solo le gustaba, tal vez había dejado de quererme aunque le seguía gustando y no sabia que hacer.
Los dos habíamos pasado por mucho este verano y puede que eso había hecho que Dani ya no me quisiese como antes. Al fin y al cabo le había engañado y eso Dani jamas lo olvidaría, quedaría grabado en su memoria hasta el final de los días. ¿Era eso lo que había pasado? ¿Al engañarle le había decepcionado tanto que ya no podía quererme por mucho que lo intentara? ¿Le rompí el corazón y por eso ya no puede querer?
Pensar en todo eso hacia que mi corazón se encogiera cada vez mas, y aun mas al pensar en todo lo que le había hecho sufrir por una tontería de ultima hora. Aun recordaba con que frialdad me había tratado desde el primer minuto en que me vio, y luego todo encajó. Él lo sabia y esa era la misma actitud que yo adopté cuando Tom se vino a disculpar, fría de total indiferencia. Esa era solo la imagen que detrás escondía todo el dolor, todo el sufrimiento, la sensacion de tu corazón rompiéndose en mil pedazos, la presión en el pecho que no te dejaba respirar, en nudo en la garganta que parecía arder... y simplemente ponía una cara de pocker para no mostrar lo que realmente sentía.
¿Todavia no me había perdonado? ¿No confiaba en que no le iba a engañar otra vez? ¿Era ese el por que de que no avanzaramos en este punto muerto?
No lo entendía. Cuando estábamos juntos no parecía que él estuviera dolido conmigo o que no confiara en mi y eso echaba por tierra mis suposiciones. ¿Entonces que es lo que pasaba? Porque salíamos sin salir. Hacíamos las mismas cosas, las mismas que cuando salíamos. Quedabamos, ibas a la playa, al parque, hablamos todos los días varias horas, no besábamos... y al mismo tiempo eramos solo amigos. Cualquiera si nos viera pensaría que eramos novios, pero no porque ninguno de nosotros había utilizado esa palabra en ningún momento. Eramos buenos amigos que habían sido pareja y que ahora se besaban, muchas veces.
Creo que eso era lo mas extraño de todo actuar como si fuéramos una pareja y realmente no ser nada, bueno amigos, pero no es que se pudiese decir que actuaba así con todos mis amigos, ni siquiera actuaba así con mi mejor amigo. El hecho de esto no era que me molestara no definir la relación exactamente, porque al fin y al cabo a los ojos de cualquiera estaríamos saliendo, pero en el fondo si en cualquier momento Dani se iba con otra chica sabia que no iba a tener el derecho de decirle nada. Dani no estaba atado a mi, era libre y eso era lo que me daba miedo, el que en cualquier momento se cansara de lo que teníamos y se fuera con otra sin tan siquiera una explicación.


***

Hoy era uno de esos días en lo que Dani y yo solíamos quedar. No teníamos ningún plan pensado, simplemente íbamos a dar vueltas por los alrededores, hablar y esas cosas. Como siempre Dani me vino a buscar a casa.
- Hoy estas raro - le dije cuando habían pasado unos minutos desde que habíamos salido de mi casa.
Normalmente Dani hablaba por los codos, daba igual que el tema fuese interesante o no, él siempre sacaba sus conclusiones que la mayoría de las veces no tenían ningún sentido pero que me hacían reír. Pero hoy no había temas tontos, ni tonterías y aunque sabia que estaba intentando hacer como si no le pasara nada le conocía lo suficientemente bien para saber que algo pasaba por esa cabecita suya.
No sabia lo que le pasaba, pero se lo sacaría. No digo que no fuese duro de roer, pero una tenia sus técnicas para sacar información, solo había que tocar el botón exacto.
- Estoy como siempre
- Vamos ¿en serio me vas a decir eso a mi? Te conozco Dani, se cuando te pasa algo
- No es un gran problema
- ¿Entonces?
- Es una duda
- Una duda... - repetí
- Si, he estado pensando esta ultima semana sobre nosotros...
- Si
Este era el momento ahora se aclararían las cosas que estaban pasando, por fin podría saber que se suponía que eramos.
-... y no he llegado a ninguna conclusión.
Decepción, tristeza, esperanzas rotas. Eso era lo que había sentido cuando Dani dijo que no había llegado a ninguna conclusión. ¿Que se suponía que quería decir? "No he llegado a ninguna conclusión" ¿Como que no? ¿Y que se supone que hemos hecho todo este tiempo? ¿No ha significado nada para él?
El miedo se apoderó de mi. Si para Dani no había significado nada no había marcha atrás, no podía parar el tiempo, y cada vez estaba mas segura de que iba contra una pared y sin frenos. Nadie me salvaría de ver como Dani me decía adiós.
No se si esperaba una respuesta por mi parte, pero yo me sentía incapaz de hablar después de esto, estaba en una especie de mundo paralelo en el que solo podía oír sus palabras una y otra vez. "No he llegado a ninguna conclusión" "No he llegado a ninguna conclusión" "No he llegado a ninguna conclusión" Cuanto mas veces lo oía mas me torturaban aquellas palabras.
- ¿Que somos Vero?
- No se - dije sin saber si había sido capaz de oírme.
- Actuamos como si fuéramos pareja, pero en realidad no somos nada. Solo somos amigos - Tenia ganas de gritarle que se callara. Que parara de soltar palabras por su boca. Cada vez que una palabra de su boca para mi eran como puñales que se clavaban en mi pecho. No eramos nada, él lo había dicho, solo eramos la sombra, los restos de lo que un día fuimos y eso dolía profundamente. No podía oírle decir que no eramos nada que solo eramos amigos. Yo no me podía haber imaginado todo lo que había pasado entre nosotros. No podía. - Yo no puedo ser tu amigo Vero, no con todo lo que ha pasado...
¿Es que acaso esto podía ir a peor? Ahora ni siquiera quería ser mi amigo. Lo sabia, le había hecho mucho daño y no me lo podía perdonar. Tonta, tonta y mas que tonta. Tu has conseguido que se alejara de ti por una de tus estúpidas dudas.
- Esta bien - dije notando como el nudo en mi garganta ardía, se hacia cada vez mas grande y las lágrimas intentaban escapar.
La situación me recordaba demasiado al verano. Sentía lo mismo que cuando fui a casa de Dani a contarle lo que había pasado entre Tom y yo, sentía las mismas ganas de llorar, de huir y de correr hasta que me doliesen los pies que en ese momento.
Empecé a andar hacia atrás, no quería seguir escuchando mas palabras que sabia que lo único que iban a hacerme era mas daño.
- Vero - intentó Dani agarrarme del brazo pero yo esquivé su agarre
- Lo entiendo - noté como en la ultima silaba mi voz se quebró y sabia que si no me iba de allí pronto me romperia ahí mismo
- Pues explicámelo porque yo no entiendo nada
- Entie..- respire hondo y cogí fuerzas para levantar la cabeza y mirarle directamente a los ojos - entiendo que... que no quieras estar conmigo. Esta bien, han pasado muchas cosas entre nosotros, es normal.
No sabia si lo intentaba convencer a él, a mi o a los dos. Quería salir de ahí, era lo único que me preocupaba en ese momento, no quería que viera como me derrumbaba.
- Espera, espera, espera. ¿Piensas que es eso? - se rió y mi nudo se esfumó para convertirse en desconcierto y algo de rabia. ¿Por que se reía? ¿Es que le parecía gracioso la situación? - No es para nada eso. Dios, ni siquiera se acerca un poco
- ¿Entonces por que no podemos ser amigos? - le pregunté cruzándome de brazos
- Por que no podemos - dijo apoyando sus manos en mis brazos - No podemos ser amigos, no quiero ser tu amigo Vero, lo que quiero es que seas mi novia.