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martes, 7 de febrero de 2012

Capitulo 10 - Problema solucionado

Me levanté esperando que todo lo que había pasado en la fiesta hubiese sido una terrible pesadilla. Error. No era ningún sueño horriblemente malo, y lo peor de todo es que esa pesadilla solo acababa de comenzar.
Todavía no lograba entender que bicho le había picado a Mireya para que se comportase de ese modo.
Yo no me solía enfadar con Mireya, es verdad que discutíamos de vez en cuando, pero lo arreglábamos a instante. Solo que esta vez era diferente, esta vez no era una tontería por lo que habíamos discutido, sino que había sido un cara a cara donde mi mejor amiga dejó de serlo para convertirse en una persona absolutamente desconocida para mi que lo único que hacia era gritarme.
No había vuelto ha hablar con ella desde la fiesta, no me había llamado ni yo a ella, lo que ponía aun mas tensa la cuerda que nos estaba empezando a separar.
- ¿Que tal estas?
- Hecha un lío, no entiendo nada
- ¿Has vuelto a hablar con ella?
- No y sinceramente no me apetece hacerlo
- Vero... sois amigas
- Eso pensaba yo, pero ayer no se comportó como tal
Si, quizás me estuviese comportando como una niña, pero no había sido yo la que la había gritado, no había sido yo la que la había acusado. ¿Entonces por qué tenia que ir yo a hablar con ella? ¿Por que no venia a disculparse?
- Tienes que comprender que estaba borracha
- ¿De verdad eso es una disculpa? Porque yo creo no lo es, por mucho que hubiese bebido dijo cosas que no debería haber dicho, y si las dijo es porque las pensaba de ese modo.
- Yo creo que hoy se tiene que estar sintiendo fatal.
- Pues que lo haga. Xabi, se metió con todo el mundo que la intentaba ayudar. ¡Con todo el mundo! Adrián, Dani, Tom todos querían ayudarla y como se lo pagó ella... gritándoles. Claro que tenemos que quitar el espectáculo que montamos ella y yo. De todas formas si se estuviese sintiendo tan mal vendría a pedir disculpas.
- Solo digo que sois amigas desde siempre y que no dejéis de serlo por ser un par de orgullosas que no quieren disculparse.
- Yo no hice nada, ella me atacó primero sin yo decirla ni mu. Ese es el punto, es una orgullosa cabezota que nunca da su brazo a torcer, siempre tengo que dar yo el primer paso para hablarla y sinceramente estoy cansada de que ella sea así.
- Se que Mireya es difícil, pero no tires vuestra amistad a la basura por una borrachera.
- Necesito tiempo para asimilar todo esto, pero de todas formas gracias por llevar a Mireya a casa.
- Piensa en lo que te he dicho
- Lo haré. Adiós.
Colgué el teléfono sin darle tiempo a que dijera algo mas.
No quería pensar ahora en lo que había pasado con Mireya en ese momento, todavía quedaba un día mas hasta que la tuviese que ver, entonces y solo entonces pensaría que hacer con ella.
Para mi suerte o mi desgracia Tom me llamó poco después de que Xabi y yo dejásemos de hablar.
- ¿Te apetece quedar?
- Por favor, sácame de aquí - le pedí
- ¿Te parece bien que aparezca por tu casa en media hora?
- Me parece perfecto
- Pues nos vemos en un rato
- Adiós
Me levanté del sofá y fui a mi cuarto para prepararme.
Odiaba los domingos ¿por que? pues porque los domingos parecían seguir un proceso determinad. Primero todo estaba cerrado, las calles parecían lugares abandonados en los que solo salían unos pocos atrevidos, lo que hacia que la calle adquiriera un tono grisáceo, tercero no se como se lo montaba el clima pero siempre llovía cuando el domingo aparecía y si no lo caían gotas como monedas de dos céntimos hacia un frió que se las traía haciendo que tu mejor plan y único para la tarde del domingo fuese ver una peli con tu familia debajo de una manta. Por favor, si hasta me deprimía describir una tarde de domingo.
Vale, ahora sumale a eso que tenia cosas en las que pensar y era eso justamente lo que no quería hacer, pensar. Y no, una tarde de domingo donde tienes todo el tiempo del mundo para hacer justamente eso no ayuda. Lo que hacia que la llamada de Tom se convirtiese en una puerta abierta hacia la libertad y la represión de mis pensamientos.
- Hola
- Hola - dije cerrando la puerta detrás de mi
- ¿Estas mejor?
- No se, creo que todavía no se lo que pasó... mejor cambiemos de tema ¿que tal terminó la fiesta?
- Tranquila después de eso
- Genial, fuimos la función maestra - dije tapándome la cara
- Alguien la tenia que dar - dijo riéndose y quitándome las manos de la cara
- ¿Es tu manera de consolarme? Porque no lo estas consiguiendo
- Yo solo te digo que si no hubieseis sido vosotras hubiese sido otro, pero lo que tienes que entender es que tu no tuviste la culpa de lo que pasó. Mireya bebió mas de la cuenta y eso es lo que pasó, ya está. De todas formas no era por eso por lo que te he llamado.
- ¿De que querías hablar entonces?
- ¿Conoces al chico que se llevó a Mireya a casa?
- Claro - le dije mirándolo como diciendo "¿como iba a dejar a mi amiga borracha irse con alguien desconocido a casa?" - es Xabi, uno de los amigos del pueblo de Mireya.
- ¿Y que hace aquí?
- Se mudó a finales de verano y ahora vive aquí - dije quitándole importancia aunque para mi si que la tenia, pero no era plan de que se notara.
- ¿Y que pasa con él?
¿Es que Tom sabia algo? No podía saber nada. Solo lo sabían Alex y Mireya. Estaba segura de que Alex no le había dicho nada, yo tampoco se lo había dicho y Mireya... no,  no se lo había dicho ¿cuando? Salvo que se lo hubiese dicho en la fiesta, después de todo casi lo dice delante de Dani... No, no se lo ha podido decir, o eso creo.
- Nada - dije algo nerviosa - va a nuestro instituto y también vesta en nuestro grupo.
- ¿Sale con vosotros?
- Si, sale con nosotros. Es lo que suele pasar cuando alguien es tu amigo ¿sabes? - dije riéndome por la cara de sorpresa que había puesto - ¿A que viene tanta pregunta sobre Xabi?
- Solo curiosidad
- Ya... voy a hacer como si me lo creyera.
- ¿No te has dado cuenta de como te mira?
- No, no me he fijado, pero supongo que como lo hace cualquiera.
- Hay te equivocas amiga mía. Estuvo toda la fiesta pendiente de ti, en todo momento.
- Bueno al parecer igual que tu - le dije empujándolo con mi hombro
- No te lo creas tanto - dijo riéndose - pero ahora en serio estuvo mirándote como si estuviese asegurándose de que no te pasara nada
- Eso significa que se preocupa por sus amigos
- Yo me preocupo por mis amigos, me preocupo por ti y definitivamente yo no te miro de esa manera... ahí hay algo mas.
No se por qué fue, pero de un momento a otro me vi contándole a Tom todo lo que había pasado entre Xabi y yo, absolutamente todo. Puede que fuese porque a parte de con Mireya y Alex no lo había hablado con nadie y necesitaba que alguien me dijese algo, necesitaba que alguien fuese objetivo con todo lo que estaba pasando.
- Haber si me he enterado... fuiste a hablar con Dani para contarle lo que había pasado entre nosotros, pero él nos vio y contó contigo. Luego saliste corriendo de allí y mientras estabas llorando un chico se para a hablar contigo, pero ni siquiera sabias como era y ese mismo chico era uno de los amigos del pueblo de Mireya. Para rematar tuvisteis una especie de relación que se terminó cuando tu te viniste aquí pero resulta que ese chico es Xabi, el mismo que se ha mudado aquí y que encima va a tu instituto y sale con tu grupo. ¿Lo he entendido bien?
- Si- dije mordiéndome el dedo - en plan resumen rápido eso es todo.
- ¿Eso es todo? - dijo alzando un poco la voz ante mi respuesta - Podrías hacer una telenovela con todo este drama.
- Asi es mi vida, no puedo recordar la ultima vez que conseguí algo fácilmente y sin líos
- Bueno, por lo menos eso explica la forma en que te miraba
- Eres un exagerado, no creo que me mire tanto o de una forma distinta a la de otra persona.
- Si no lo quieres ver es tu problema... cambiemos de tema ¿como es que acabaste con Xabi?
- ¿No decías que íbamos a cambiar de tema?
- Eso he hecho, he pasado de hablar de la fiesta a tu relación con Xabi - sonrió orgulloso de su contestación.
- Pues la verdad es que no tengo ni idea. Lo ultimo que se me pasaba por la cabeza en esos momentos era meterme en otra relación, es mas, fui al pueblo con la intención de estar tranquila, de olvidarme de todo lo que había pasado con Dani...
- Pues si que te salió bien la cosa - se rió Tom. Le miré con mi super mirada asesina y paró de reír  automáticamente.
- Pero Xabi apareció en mi vida, y estoy realmente agradecida porque haya sido así porque me ha ayudado mucho desde que lo he conocido, siempre me ha apoyado y siempre he podido contar con él, pero todo lo que pasó con él aunque no me arrepiento porque en ese momento lo sentía así, solo hace mas complicado las cosas ahora. - dije suspirando.
- Pensé que lo habíais aclarado - dijo Tom la duda marcada en su cara
- Y lo hicimos, él sabe que somos amigos, no ha vuelto a insistir con que seamos novios desde la fiesta en la playa... lo que pasa es que no sabe que Dani es el ex del que me ha oído hablar, no sabe que es el chico por el que me vio llorar, al igual que Dani no sabe que yo estuve "saliendo" con Xabi. No se que pasaría si se enteraran de lo que he tenido con ambos.
- ¿No se lo piensas contar? Yo lo querría saber, por lo menos para saber contra quien tengo que competir.
- Se lo iba a contar a Dani, pero digamos que por un pequeño inconveniente no era el mejor momento para soltar una bomba como esa. De todas formas no hay nadie con quien competir, es de Dani del que estoy enamorada y es con él con quien me voy a quedar.
- ¿Pues si lo tienes tan claro por que no se lo dices a Xabi?
- Se lo voy a decir, pero primero quería aclarar todo con Dani, ser sincera desde el principio y luego supongo que le contaría a Xabi lo que pasaba entre Dani y yo antes de que se enterase por otro lado.
- Supones...
- Si, no se... en mis planes no estaba que Dani me perdonase, cosa que agradezco, pero fue inesperado,  y mucho menos que Xabi se viniese aquí a vivir.


***

Todo lo que había dicho Tom sobre Xabi no había hecho otra cosa que liarme, como si no fuera suficiente con las que ya tenia en mi cabeza.
¿Tom tendría razón? No es que tuviera ningún motivo para mentirme o nada parecido, pero me parecía raro que Xabi se hubiese pasado toda la fiesta pendiente de mi. Además si hubiese querido volver ha estar juntos me lo hubiese dicho ¿no? Bueno, es verdad que ya me lo pidió, pero si realmente quisiera que pasara algo entre nosotros digo yo que hubiese insistido un poco mas.
Ese era uno de los pensamientos que se me pasaban por la cabeza, otro que me había perseguido toda la noche había sido el reencuentro con Mireya después de lo que había pasado en la fiesta.
Mireya no había venido a buscarme como lo había hecho siempre, no había ningún motivo sobre la faz de la tierra que se interpusiera en el camino de Mireya para ir juntas al instituto, salvo cuando estaba enferma.
Esto hacia que me preguntase si era porque estaba avergonzada por lo que había dicho o era porque seguía enfadada conmigo.
Nos sentábamos a unas mesas de distancia, pero me había fijado disimuladamente en ella, y por su parte ni siquiera había recibido una mirada. La cosa cada vez pintaba peor.
La rabia me estaba comiendo por dentro, por eso en cuanto sonó el timbre que anunciaba el recreo y vi que Mireya salia al patio la intercepté en el camino. Las cosas no podían seguir así, no podía ser ella la que estaba enfada cuando había sido ella la que me había gritado.
Xabi tenia razón si mi mejor amiga era una cabezota ese era su problema, yo por mi parte iba a hacer todo lo posible para aclarar todo este asunto antes de que se hiciese mas grande y acabásemos peor paradas.
- Mireya ¿que es lo que te pasa? - la pregunté cogiéndola del brazo antes de que  saliese de clase. Estaba molesta y no me importaba que se me notase, después de todo tenia razones para estarlo.
- No me pasa nada - dijo intentando salir de mi agarre.
- ¿No? - dije sarcásticamente - pues quien lo diría ¿Que fue lo que pasó el sábado?
- No fue nada, solo estaba borracha.
- Sabes tan bien como yo que eso no es ninguna disculpa. Lo que no entiendo es porque si estabas tan mal no me dijiste nada. Soy tu mejor amiga o por lo menos eso creía hasta el sábado.
- Lo sigues siendo, pero ¿para que contártelo? - dijo ella encogiéndose de hombros - ¿que podías hacer tu? Nada, absolutamente nada, es un problema mio. Además tu bastante tienes con lo tuyo para que encima te venga yo contándote mis penas.
- Mireya qué estupideces estas diciendo. ¿te suenan las palabras mejores amigas? Pues es en ambas direcciones. Puedes contarme lo que quieras, todo. Yo siempre te estoy dando la chapa ... que si Xabi que si Dani, creo que yo podré aguantar que me hables de Adrián. - poco a poco las cartas se iban poniendo encima de la mesa. - Por cierto ¿has hablado con él?
- No, y menos después de lo que pasó el sábado. Me muero de la vergüenza solo de pensar en lo que me contó Xabi que hice.
- ¿Asi que no te acuerdas de nada?
- De algo, del principio de la noche, después de eso esta todo negro.
- Tienes que hablar con él, estaba muy preocupado por ti - volví a insistir otra vez.
- No puedo hacerlo - dijo tapándose la cara con las mangas de su chaqueta.
- Claro que puedes hacerlo, y cuando hayas terminado yo estaré ahí para escucharte.

Querido diario:
Dicen que después de la tempestad llega la calma y espero que realmente sea así porque en estos momentos es lo que necesito precisamente, calma.
Después de hablar con Xabi llegué a la conclusión de que no puedo terminar una amistad de mas de doce años por una borrachera y unos gritos, con sus fallos y todo quiero a Mireya cerca de mi. Volvemos a estar como siempre juntas y revueltas como a nosotras nos gusta. 
Lo bueno de esto es que si una pelea como esta no nos a separado pocas cosas lo lograran.