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domingo, 11 de diciembre de 2011

Capitulo 25 - Demasiadas emociones por una noche

El día de la fiesta había llegado y todo resto de alegría que había tenido el día anterior se había borrado. No tenia ninguna ilusión por la fiesta, en este momento me daba igual si salia bien o si salia mal, incluso si se cancelaba no creo que me llevara un disgusto, es mas igual me sentiría hasta aliviada por no tener que estar preocupada toda la noche.
Era triste pensar que una cosa en la que había estado trabajando toda la semana, luchando por que saliera adelante, la misma que había tenido la idea, la que había puesto todo su empeño ahora le resultara indiferente su obra.
Pero después de todo lo que había pasado el día anterior con Dani creo que se podría entender como me sentía hoy, sin ganas de hacer nada, sin estar pendiente de otros. Por una vez, una sola vez, quería que la gente se preocupara por mi, que estuviesen pendientes de mi, por una vez quería ser egoísta y pensar antes en mi que en los demás. Estaba cansada de estar yo pendiente de los demás, siempre anteponiendolos a mi ¿y como había acabado? Destrozada, hecha un lio, sin ganas de nada. Estaba harta de sentirme así, como si nada de lo que yo hiciera importara porque al final siempre volvía a este estado.
No iba a ir a la fiesta, me daba igual que fuese una fiesta organizada por mi, no tenia la suficiente fuerza como para fingir que todo iba bien y poner una sonrisa cuando las personas que iban a estar allí me saludaran. No era tan fuerte como para hacer eso.
Llamé a Alex para decirle que me encontraba mal y que por eso no iría a la fiesta. Me hizo unas cuantas preguntas, pero nada comparado con las que me habría hecho Mireya si la hubiese llamado a ella, por eso mismo había llamado a mi mejor amigo. Lo que no me había esperado es que este viniera a mi casa a ver si me encontraba bien.
- Alex ¿que haces aquí? - le pregunté extrañada.
- Venia porque me dejaste un poco preocupado. - dijo sentándose en mi cama
- Estoy bien, de verdad - y realmente era así, físicamente me encontraba bien, emocionalmente no podía decir lo mismo. - así que no tienes por que preocuparte.
- ¿En serio? Porque yo creo que si tengo que hacerlo.
- No se por que lo dices... - dije intentando parecer indiferente, creo que no logré mi meta.
- ¿Vero hacer cuanto que nos conocemos?
- Desde siempre, por lo menos que yo recuerde.
- Por eso mismo, hemos pasado el tiempo suficiente juntos para saber cuando te pasa algo, ya se que no soy como Mireya que se entera de todo a la milésima de segundo, pero no te creas que yo no lo hago.
- Me estoy perdiendo...
- Pues yo creo que lo único que estas haciendo es hacerte la tonta para que yo crea tus mentiras, vamos Vero, noté que te pasaba algo cuando me llamaste por teléfono.
- Claro no me ibas a notar igual por que me encuentro mal - dije para convencerlo de mi historia.
- Vale, no me lo cuentes, pero no me sigas mintiendo como si fuera tonto. Si no quieres confiar en mi es tu problema, pero pensé que eramos mejores amigos. - dijo Alex levantandose de la cama y dirigiéndose a la puerta.
"Genial Vero, simplemente genial. ¿Tambien quieres poner en tu contra a Alex? ¿Es que acaso quieres montar un club de fans que vayan contra ti? Porque definitivamente eso parece con la actitud que estas teniendo ultimamente" pensé. No podía dejar marcharse así a mi mejor amigo, no quería hacerlo.
- Alex no te vayas, por favor. - Alex se paró enfrente de la puerta pero no se giró - Tienes razón en todo lo que has dicho. No estoy enferma, simplemente no quiero ir a la fiesta de blanco.
- ¿Por que? - preguntó esta vez dándose la vuelta y mirándome.
- ¿Por que no te lo conté o por que no quiero ir?
- Por qué no me lo contaste, no te voy a obligar a que me cuentes por qué no quieres ir.
- Supongo que fue porque no quería que te enterases de la razón por la que no quería ir a la fiesta y pensé que seria mas fácil hacerte creer que me encontraba mal de lo que seria hacérselo creer a Mireya.
- Pero por lo visto no fue así. - dijo sonriendo orgulloso de haberme pillado.
- No, no fue así.
- ¿Tan grave el asunto como para no querer ir a tu propia fiesta?
- Claro que no, ya sabes que yo soy muy tremendalista. - dije sonriendo, pero se quedo en mueca.
- Vuelve a intentarlo, no has conseguido convencerme.
- Yo creo que te gusta demasiado oír la historia de mi vida.
- Si, es posible o quizás es que sé que tienes que hablar con alguien para que te de su opinión porque tu siempre te pones en el peor de los casos y de ahí no sales.
- Tu lo has querido - y entonces le empecé a contar todo lo que había pasado esa tarde cuando todos habían pensado que yo me había ido a mi casa.
- No puedo creer que te haya dicho eso. Sabes que yo no apruebo lo que hiciste y se que es mi amigo, pero a ti te conozco desde hace mas tiempo, así que tengo derecho a decir que se esta comportando como un capullo.
Yo no dije nada, tampoco sabia que decir, pero mi decisión desde la "conversacion" que había tenido con Dani había sido que pasaría de todo lo que tuviese que ver con él. Así él tendría lo que quería, una vida libre de Vero.
- Entiendo que no lo quieras ver, pero no te puedes perder tu fiesta por Dani, ya me encargare yo de hablar con él.
- No voy a ir y tu no vas a hablar con nadie ¿entendido?
- Claro como el agua, pero tu vas a ir a esa fiesta así te tenga que llevar a rastras.
- Alex no tengo ganas de ir a ningún lado, además mirame como estoy.
- Preciosa como siempre - dijo riéndose y yo sabia por qué estaba en pijama, toda despeinada y con los ánimos por los suelos, le tire un cojín para que dejara de reírse - así que arreglate tienes dos horas todavía, luego vas a venir conmigo y vamos a colocar todo para cuando sea la hora de la fiesta.
- No quiero ir ¿es tan difícil de entender?
- ¿Vas a obligarme a llamar a Mireya?
- No serias capaz - si Mireya entraba en el juego seria causa perdida todos mis intentos de librarme de la fiesta.
- Oh si, seria capaz de eso y de mucho mas - dijo sonriendo sabiendo que había ganado.
- Esta bien iré, pero que sepas que no estoy nada contenta.
- Te prometo que te lo pasaras bien.
- Lo dudo
Terminé la conversación con mi chantajista y le eché de mi cuarto para empezar a prepararme para la fiesta. Recogí mi cuarto y me metí a la ducha.
Como aun faltaba tiempo para la quedado con mis amigos en la playa me tumbé en la cama con cuidado de no deshacerla y me puse a escuchar música. Intenté relajarme y concentrarme para poder enfrentar lo que me venia encima. En menos de media hora tendría que ver a Dani otra vez.
Cuando faltaban veinte minutos me vestí con unos simple vaqueros y una camiseta de manga corta ya que luego volvería a casa para cambiarme y arreglarme para la fiesta.
Salí de casa con dirección a la playa y aunque no iba tarde cuando llegue ya estaban todos allí. En cuanto Alex me vio noté el alivio en su cara.
- Bueno ya podemos empezar - dije una vez que estaba al lado de mis amigos.
Colocamos todas las cosas en el sitio que nos pareció mas conveniente, lo que mas costo fue poner el equipo de música y montar el sitio donde este iba a ser colocado. Una vez que terminamos nos fuimos todos menos Jorge y Dani que se iban a quedar para comprobar que todo funcionaba correctamente, y cuando se cambiara Alex les reemplazaría para que estos se pudieran vestir de acuerdo con el tema de la fiesta.
Lo bueno de que cada hiciera lo que le había tocado es que no me había cruzado muchas veces con Dani, y como íbamos a contrarreloj tampoco tuve mucho tiempo para pensar en lo que había sucedido entre nosotros.


***

Casi dos horas después de haberme marchado de ese lugar volvía a la playa. Eran las nueve y media y la gente estaría a punto de llegar así que aceleré un poco mi paso para llegar antes que los "invitados" ya que yo era la "anfitriona" y se suponía que debía llegar pronto.
Todos mis amigos estaban allí cuando yo llegué, cada uno vestido de una manera diferente, pero todos del color de la fiesta.
- Estáis geniales chicos - dije cuando estuve a su lado
- No tanto como tu oh gran Vero - dijo Alex alabándome
- Ya sabes me he puesto lo primero que he pillado - dije restándole importancia sin poder evitar reírme.
- Voy a poner algo de música - dijo Dani cortando nuestra conversacion
- Si... mejor vamos a revisar que este todo - dije desanimada por su actitud.
Todos se fueron a sus "puestos" y miraron que todo estuviese colocado y listo para cuando la gente empezara a venir.
- No le hagas caso - me dijo Alex al oído cuando pasaba a mi lado.
¿Como no hacerle caso cuando siempre hace el comentario en el momento mas inoportuno? Lo que quiere decir que lo hace cuando me lo estoy pasando bien, eso es lo que le quería decir a mi mejor amigo, pero sin embargo me quede callada y simplemente asentí ante el comentario de mi amigo.
Mientras estábamos dando el ultimo repaso a todas las cosas empezó a llegar gente, no conocía a toda la gente que se estaba acercando, por lo que supuse que la noticia se había extendido mas de lo que había pensado, eso o se habían acercado al escuchar la música.
Empecé a ver caras conocidas así que me acerque a saludar, era como si el instituto se hubiese transladado a la playa. Estaba feliz de que tanta gente hubiera venido.
Me alejé un poco para admirar mejor la escena y una sonrisa de mil voltios, una de esas que rara vez tenia, apareció en mi cara, me encantaba ver como todos hablaban con todos, como se saludaban, se abrazaban y hablaban de lo que habían hecho después de un largo tiempo sin verse. Era como me imaginaba la paz y la armonía que debería haber siempre, se podría decir que mi sueño hecho realidad.
- ¿No deberías estar revisando que todo vaya bien en la fiesta? - preguntó Dani que se había acercado a donde estaba yo.
No me gustaba su tono, era como si me estuviese reclamando algo, como si no hubiese hecho nada por esa fiesta.
- Eso estoy haciendo - dije con el mismo tono con el que me había hablado él.
- Pues no lo parece.
- ¿Has venido aquí para reclamarme algo? Porque creo que perdiste todo tu derecho cuando me dejaste. - dije ahora molesta por su actitud.
- No te hagas la víctima, sabes perfectamente que si no me hubieras engañado...
- Ya, ya... me sé toda la historia, no hace falta que me la repitas otra vez. Sabes una cosa, tu me pides que me aleje de ti, pero resulta que el que no se aleja eres tu, ¿entonces que es lo que quieres? He estado a punto de no venir a mi propia fiesta para no tener que vivir lo mismo que pasó ayer y resulta que eso es lo que está pasando ahora mismo. - le corté
- ¿No ibas a venir? - me preguntó esta vez suavizado su tono de voz.
- No, porque estoy cansada de discutir, de llorar, de intentar convencerte de que me arrepiento, pero por muchas veces que lo haga tu nunca das tu brazo a torcer.- Dani no habló - Así que solo te pido este favor, será el ultimo que te pida, odiame todo lo que tu quieras, pero dejame disfrutar de esta noche.
Con ese comentario me marché dejando a Dani parado donde estábamos los dos hablando y fui donde estaban mis amigos disfrutando de la fiesta.
- Aquí estas - me dijo Mireya - te he estado buscando por toda la playa.
- Pues aquí estoy, ¿para que me necesitabas?
- Tengo una sorpresa para ti - me dijo sonriendo.
- Algo tramas... ¿que tipo de sorpresa es esa?
- Una buena - dijo sonriendo aun mas.
- Bueno, ¿y donde esta?
- Justo ahí - dijo señalando un punto de la playa.
Al principio no veía nada entre la multitud, pero luego pude distinguir a una persona que estaba sonriendome. No me podía creer que estuviese aquí. Empecé a correr con todas mis fuerzas hacia donde se encontraba, le abracé con tanta fuerza que casi lo tiro a la arena.
- ¡Xabi! ¿Que haces aquí? - dije separándome un poco para verle, pero sin dejar de sonreír en ningún momento.
- Bueno como me comentaste que hacías una fiesta pensé que seria buena idea pasarme por aquí y darte una sorpresa. - dijo sonriendome también
- Pues acertaste, es la mejor idea que has podido tener - dije abrazándolo otra vez.
- ¿Es que solo le vas a saludar a él? - dijo una voz detras de Xabi.
- ¡Gemma! - dije abrazándola - ¿Que tal estas?
- Pues bien - dijo riéndose por mi actitud, pero me daba igual, estaba feliz por verlos otra vez.
- ¿No han venido Lucia y Pau? - pregunté extrañada
- Si, creo que andan por ahí atrás - dijo Gemma restándole importancia.
- Mira por ahí vienen - dijo Xabi
No lo podía creer, bueno si que lo podía creer por que ya había avisado de que esto pasaría, pero me encantaba tener razón.
Lucia y Pau venían caminando agarrados de la mano y cuando se miraban y se sonreían se veía clarisimamente que llevaban mucho tiempo gustándose. Los veía felices y eso me hacia enormemente feliz a mi, se lo merecían.
- Ves, te dije que iban a terminar juntos - dije a Xabi quien estaba a mi lado.
- Nadie lo hubiera dicho viendo como se trataban - se justificó Xabi
- Yo si - dije orgullosa y sonriente.
- ¡Vero! - dijo Lucia soltándose de Pau y viniendo a saludarme.
- ¡Lucia! - dije con el mismo entusiasmo que ella.
Me separé de ella para saludar a Pau, y al igual que hice cuando nos fuimos del pueblo de Mireya abrí mis brazos para que viniese a mí.
- Me alegro de que me hicieras caso al final - le susurré al oído mientras nos abrazábamos.
- Si bueno, merecía la pena intentarlo - dijo mientras se giraba para mirar a Lucia, la cual le dedicó una de sus mejores sonrisas.
- Me alegro por vosotros chicos, se os ve tan felices juntos. - dije esta vez abrazando a los dos.
- La verdad es que soy feliz - dijo Lucia abrazándose a Pau.
- Se nota, pero venga vamos, os voy a presentar a mis amigos.
Fuimos a donde se encontraban mis amigos. No les pude presentar de inmediato ya que Mireya estaba en el grupo y se pusieron a hablar, pero en cuanto terminaron hice las presentaciones pertinentes.
- Chicos, estos son Pau, Lucia, Gemma y Xabi - dije señalándolos uno por uno, luego pase a presentar a mis otros amigos - y estos son Alex, Sonia, Ana, la otra Lucía, y el que esta allá es Jorge.
Todos apoyaron los típicos "encantado " "igualmente " y se pusieron a hablar como si se conocieran de toda la vida.
- Gracias por presentarme - dijo Mireya irónicamente.
- Pensé que no hacia falta presentarte - dije riéndome - a ti todo el mundo te conoce.
- Intenta arreglarlo.
Le dije a Mireya que me iba a dar un paseo por la playa y que en un rato me encontraría con ellos. Lo mas normal era estar en la fiesta, ya que era mi fiesta, pero aun que así fuera las multitudes nunca habían sido mi especialidad.
Cuando solo habia dado unos pasos hacia mi "tranquilidad" me encontré a Tom que estaba con Adrian.
- ¡Vero! - me llamó Tom
- Al final has venido - dije sonriendo
- Te dije que iba a venir y aqui estoy
- Si, ya veo. ¿Que tal estais chicos?
- Bien, al parecer estas superando la otra fiesta.
- Si, bueno ya sabes una aprende a hacer las cosas mejor. Me alegro de que te guste. - miré a Adrián - ¿y que es de tu vida señor desaparecido?
- Me fui al pueblo por eso no volviste a saber de mi. ¿Está...?
- ¿Mireya? - Adrián simplemente asintió - Si, esta por alli con los demás.
- Que bien
- Si, puedes ir a hablar con ella si quieres - le propuse y aunque me lo negara o sabia que en el fondo lo queria hacer. - Bueno chicos me voy a dar una vuelta, nos vemos luego.
Caminé tan absorta en mis propios sentimientos con la única intención de llegar a un sitio mas tranquilo que no me di cuenta de que había una persona delante de mi por lo que choque con él.
- Lo siento - me disculpé.
- No pasa nada
- ¿Dani?
- ¿Es que esperabas a otra persona? - dijo sonriendo.
- No, es solo que no me fijaba mucho por donde iba - dije un poco avergonzada.
- La Vero de siempre - dijo riendo, en ese momento me hubiese gustado decirle que el también volvía a ser el Dani de siempre, y no ese en el que se había convertido.
- Si, ya sabes como soy - dije algo tímida.
- Oye Vero respecto a lo que ha pasado antes...
- Dani no hace falta que me des explicaciones. - le corté
- Lo se, pero quiero hacerlo. Necesito que sepas que no te odio, nunca podría odiarte Vero.
Vale estaba realmente confundida aunque también estaba feliz al saber que Dani no me odiaba. El saber que no me odiaba me daba una gran tranquilidad, pero si era verdad lo que decía por que me trataba como lo hacia?
- Entonces por que me has estado tratando como si lo hicieras, como si me odiases?
- No creo que sea una buena conversación para una fiesta, pero te prometo que hablaremos de todo esto mañana.
Y aunque me moría de ganas por conocer la explicación que me tenia que dar Dani simplemente asentí y reanudé mi camino hacia una zona mas tranquila para pensar, porque ahora si que tenia cosas en las que pensar. La tranquilidad que quería conseguir tendría que esperar porque una voz habló detrás de mí.
- ¿No deberías estar disfrutando de tu fiesta? - esa pregunta me recordó muchísimo a la que me había hecho Dani, solo que no era el quien la había hecho y el tono era totalmente diferente.
- Creo que me conoces lo suficiente como para saber que yo no soy mucho de fiestas. - me giré para esperar a Xabi quien estaba solo unos pasos detrás de mí.
- Si, lo sé. Te he echado de menos.
- Y yo también - dije riéndome por el cambio en la conversación.
- No, enserio te he echado de menos, el pueblo no era lo mismo sin ti.
Me cogió de la mano y me llevó a un sitio lo bastante lejos como para que el ruido de la fiesta fuera mucho menor. Me había chocado un poco cuando se había puesto tan serio al decirme que me echaba de menos, pero no quise darle mas importancia.
Desde que había hecho ese comentario el silencio se había instalado entre nosotros y por primera vez desde que lo había conocido ese silencio no era cómodo.
- ¿Y si tanto me echabas de menos por que no me llamaste? - dije una vez que paramos de andar.
- Por la conversación que tuvimos antes de que te fueras.- Me quedé callada al no saber que decir, pero no hizo falta que lo hiciera porque el siguió hablando - De todas formas eso no es lo que te quería decir. No se como decirlo.
- Simplemente sueltalo.
- Bueno allá vamos, desde hace unos días he estado pensando mucho en todo lo que pasó entre nosotros y en la conversacion que tuvimos...
- Ya sabes lo que pienso sobre eso Xabi - pensé que se lo había dejado claro y no me gustaba la idea de rechazarle otra vez.
- Si, lo se, pero tu dijiste que no podíamos estar juntos porque vivíamos en sitios distintos, pero ¿que me dirías si te dijese que a partir de ahora voy a vivir aquí?

Querido diario:
Definitivamente han sido demasiadas emociones para un día, o mejor, para una noche. El día empezó sin ganas por mi parte de hacer ninguna fiesta y al final se a convertido en un sube y baja de emociones. He estado triste, enfadada, decepcionada, sorprendida, feliz, ilusionada, me he sentido bien y me he sentido mal, y no en ese mismo orden.
He estado con mis amigos, con mis compañeros del instituto, con mis amigos del pueblo de Mireya, y con los tres chicos mas importantes de mi vida, como si no tuviera suficiente con ver a uno me vienen los tres en el mismo día. Puff agotador.
De una soy amiga, de los otros dos estoy todavía por definir, Dani y yo todavía tenemos que hablar sobre lo que pasa entre nosotros y Xabi no se que voy a hacer con él.
Xabi se muda y va ha estar en el mismo instituto que yo y por tanto que Dani. Esto va a ser un lio y no se que voy a hacer. Voy a necesitar mucha ayuda para que no se convierta en un caos. Eso si no tendré que preocuparme por el aburrimiento porque dudo que venga.
Lo bueno que he sacado de todo esto ha sido que por lo menos la fiesta ha sido todo un éxito.
Clases, ex-novios, amigos, amigos especiales, deberes... todo eso el lo que viene por delante, pero eso te lo contaré otro día, por ahora este capitulo de mi vida se cierra, y otro nuevo vendrá.
Hemos pasado buenos ratos juntas pero lo nuestro ha llegado a su fin, esta es la ultima pagina de mi diario y la aprovecharé para darte las gracias porque tu siempre me has dejado desahogarme sin reprocharme nada, por eso gracias. Que sepas que no te olvidare y que cuando necesite ayuda y no sepa como seguir adelante volveré a leer estas hojas y seguro que aquí hallaré la solución.