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domingo, 4 de diciembre de 2011

Capitulo 24 - Me apartaré de tu camino

Habían pasado tres días desde la ultima "reunión" sobre la fiesta de blanco, y estábamos a tan solo un día para aquel día.
Ya estaba todo listo o por lo menos eso esperaba. La reunión que iba a celebrarse esta tarde era exactamente para eso, para saber si todo estaba organizado y preparado para ser colocado al día siguiente.
En tan solo media hora sabría si la fiesta seria un total desastre o no, ante este pensamiento crucé los dedos, esperando que fuese la segunda opción y no la primera.
Solo quedaba media hora para quedar con los demás así que me empecé  preparar, no sabía que ponerme por lo que cogí lo primero que vi y me dirigí al lugar de encuentro.
Cuando llegué allí todavía no había llegado ninguno de mis amigos,  así que decidí dar una vuelta mientras llegaban ya que todavía era pronto. Cuando faltaban cinco minutos me fui al mismo lugar donde habíamos quedado la vez anterior.
El primero en llegar, para mi mala suerte  fue Dani. Ninguno de los dos sabíamos que hacer, en cuento nuestras miradas se habían cruzado,  yo había agachado la cabeza. Si os preguntáis el por qué, es fácil la respuesta. Ninguno de los dos estábamos cómodos con la situación, y creo que los dos teníamos presentes la última vez que habíamos estado juntos y en como había terminado la cosa.
Un silencio incómodo se había instalado en aquel lugar, y aunque estamos a pocos metros de distancia ninguno de los dos hablaba. Era irónico pensar como antes el silencio con él podía ser lo más cómodo del mundo, sin ni siquiera la falta de una palabra y ahora todo lo contrario. Quería decir cualquier cosa, algo que rompiera el silencio, pero al mismo tiempo me daba miedo su rechazo, así que sólo rezaba para que alguien viniese pronto.
¿Por que tenia que ser todo tan complicado? Si tan sólo pudiésemos dejar el pasado atrás, olvidar todo de una vez por todas... pero sabía que eso jamás iba a pasar.
Mis plegarias fueron oídas pero no sin antes haber sufrido unos minutos mas.

Volví a respirar cuando vi a Mireya aparecer por la esquina, saludándonos ajena a todo lo que había pasado.
Vale, es posible que no hubiese pasado nada en plan catastrófico o hemos tenido una pelea monumental, pero aquel silencio, las miradas, todo lo que no se veía pero que yo podía sentir,  eso para mi era peor que mil peleas. Ver en el punto en el que habíamos empezado y comprarlo con el punto en el que estábamos,  eso para mí era peor que cualquier otra cosa.

- ¿Que tal chicos? - dijo saludándonos mientras se acercaba a nosotros.
- Mira, si ha venido la felicidad personificada - bromeó Dani.
- No puedo decir nada de eso de ti, pero soy tan maja que compartiré mi felicidad contigo - le sacó la lengua.
Dejé de oír cualquier cosa de la que estuvieran hablando. Estaba sintiendo celos de mi mejor amiga. ¡De mi mejor amiga! En mi vida me había sentido así, es verdad que muchas veces me gustaría ser como Mireya, sobre todo porque así me libraría de algún que otro problema pero celos nunca y ahora si los estaba sintiendo.
Sabia que Mireya nunca tendría nada con Dani, sobre todo porque sabe como me he sentido siempre respecto a él, por eso no era el tipo de celos de "no creo que me lo vaya a quitar yo creía en ella y mirala ahora" era mas bien "daría todo por estar así con él.
Los dos amigos seguían bromeando mientras yo cada vez me sentía mas invisible, ¿era posible que se hubiesen olvidado de mi? técnicamente me tenían que estar viendo, aunque fuese solo por el rabillo del ojo. Genial, pasaba de la incomodidad a la invisibilidad ¿que seria lo siguiente?
Los siguientes en llegar fueron Ana, Lucia y Alex, y para mi alivio mi mejor amigo podía verme ya que vino directo a mi.
- ¿Que tal estas?
- Mejor
- ¿Y que tal con...? - dijo ladeando la cabeza hacia donde se encontraba Dani hablando con él resto del grupo.
Me daba rabia que fuese así con todo el mundo y conmigo se comportase como un robot que solo podía contestar con monosílabos cuando le preguntabas algo.
- Una palabra, silencio. No habla conmigo, ni siquiera me mira, soy invisible para él.
- No creo que sea así
- Tienes razón, no tanto como a él le gustaría.
- Vero
- ¿Me vas a decir que no Alex? No seas hipócrita, se cual es nuestra situación, yo estoy metida en ella. Sé como es, solo hemos estado poco mas de un mes pero lo conozco lo suficiente como para leer su cara cuando intenta no mostrar lo que realmente siente. - Alex no dijo nada, sabia que tenia razón, aunque fuese en el fondo - Pero tranquilo, estoy bien. Uno no puede tener todo lo que quiere.
- Me tienes a mí - dijo abrazándome
- Es verdad, te tengo a ti.
- Cuanto amor veo por las calles - dijo una voz detrás nuestro.
Me separé de Alex y recé por que no fuese quien yo pensaba. Respiré hondo para enfrentarme a mi ex.
No podía creer que estuviese ahí. "¿Por que no lo iba a estar?" "Vive aquí" me dijo mi cabeza. Estaba parado en mitad de la calle mirándome con sus manos metidas en los bolsillos de sus pantalones. Tenia que ser un pesadilla, esto no me podía pasar a mi.
Si, había terminado bien con Tom, pero no había sido así con Dani. ¡Dani, estaba aquí! "Buena deducción Sherlock" genial hasta mi mente era sarcástica conmigo.
Vale, la situación estaba de esta manea: estaba a menos de tres metros de cada ex, el que estaba delante de mi había sido el causante de mi ruptura con Dani (con mi ayuda claro), ya se habían peleado otra veces por un motivo mucho mas pequeño, lo que me estaba creando terror por ver como iban a reaccionar. Vaya líos que me monto.
- ¿Es que no vas a venir a saludarme? - me dijo Tom sonriendome
Tiempo atrás esa sonrisa habría hecho que otra se reflejara en mi, pero no ahora, no en estas circunstancias, no con Dani a unos metros.
¿Que debía hacer? Aunque fuera mi ex era también mi amigo, me había demostrado que podía contar con él, "al contrario que otros" pensé muy a mi pesar, y aun amigo se le saluda ¿no?
Miré por el rabillo del ojo a Dani y estaba tenso. La sonrisa que había tenido unos minutos atrás se había borrado completamente y ahora él estaba mirando al suelo con furia. "Mala señal" pensé. Los demás se habían quedado en silencio a la espera de lo que iba a hacer. Ultimamente estaba siendo demasiado el centro de atención ¿no?
- No sabia yo que me echabas tanto de menos - dije mientras me acercaba a él para saludarlo.
- Bah, no te lo creas tanto - dijo sonriendo aun mas.
- Eres tu el que me ha llamado - le dije ya abrazándolo. - Así que si que me lo creo
- Ya se me había olvidado esa parte de ti
- ¿Cual? - pregunté confundida.
- Esa en la que nunca me das la razón - dijo y yo me reí al acordarme de como había empezado nuestra historia.
- Pero gracias a mi ahora eres mejor persona. - dije orgullosa de mi.
- Si bueno... - dijo una voz detrás de nosotros, una que conocía yo y que sabia que no iba a traer nada bueno.
Intenté pasar del comentario de Dani por mucho que me molestase su actitud para seguir hablando con Tom, hacia tiempo que no le veía y por lo menos el no me contestaba con sarcasmo ni con ironía.
- ¿Bueno y que es de tu vida? - le pregunté a Tom.
- Nada nuevo, ya sabes salir con mis amigos, prepararme para el ultimo año de instituto, selectividad, esas cosas... ¿pero que hay de ti? Digo aparte de estar guapisima como siempre, me ha dicho Ana que vais a hacer una fiesta mañana.
- Es verdad, ya estas en tu ultimo curso. Puff, yo todavía no me lo puedo ni imaginar, pero bueno. Si - me giré para sonreír a Ana - mañana vamos a hacer una fiesta en la playa, supongo que vendrás.
- Si eso es una invitación claro que voy.
- Si, es una invitacion.
- Entonces allí estaré.
- Allí te veré.
- Adiós chicos - se despidió Tom.
- Ya era hora - dijo Dani cuando se marchó Tom.
¿Pero que le pasaba? Había estado ignorandome toda la tarde y ¿justo cuando venia Tom a hablar conmigo me volvía visible otra vez para él?
- Bueno, ¿empezamos la reunión o vamos a estar mucho tiempo así? - dijo cruzándose de brazos.
- Si, - dije como si no hubiera notado el tono en la voz de Dani, pero su actitud me estaba empezando a irritar.- ¿haber chicos tenemos todo?
Tuvimos una pequeña charla para concretar los detalles de la fiesta, donde lo íbamos a poner, a que hora íbamos a quedar para colocar las cosas...
- Pues si ya esta todo listo yo me voy - dijo Dani y se empezó a ir.
Dios, como podía haber cambiado tanto. ¿Donde estaba el Dani que yo había conocido? Todo lo dulce, simpático, amable, gracioso... había sido cambiado por irritación, sarcasmo, se había vuelto un engreído ¿era posible un cambio tan grande en una persona en tan poco tiempo?
Todos nos quedamos mirándonos unos a otros como si así fuéramos a encontrar la razón por la que Dani se había puesto así.
- Lo siento chicos, nos vemos allí ¿no?
Todos asintieron y yo fui a la búsqueda de Dani, no es que me apeteciera especialmente discutir con él, pero estaba cansada de sus malas contestaciones, de que me ignorara completamente, de que fuera yo la única con la que no podía hablar.
- ¡Dani! - grité para que se parase, pero lo ignoró completamente.
- ¡Dani! - grité esta vez un poco mas fuerte.
¿En serio se pensaba que esto era un juego? Él y yo sabíamos perfectamente que era imposible que no me estuviese oyendo cuando toda la gente que estaba allí se estaba girando para ver quien era la loca que estaba gritando Dani una y otra vez.
Empecé a correr para alcanzarlo, esa era la única manera para que al menos se dignara a pararse.
- Dani - dije cogiendo del brazo y sonando esta vez enfadada.
Resultado: me ignoró aun teniéndolo agarrado del brazo ¿pero que se pensaba este? Poco a poco me estaba empezando a enfadar mas y mas. Se comportaba como un niño pequeño. ¿Sabeis eso que dicen que aunque un niño tenga una pelota y no este jugando con ella si otro niño vienes la coge y se pone a jugar con ella, el primer niño la querrá? Bien, pues eso mismo le estaba pasando a él. Cuando estábamos solos me ignoraba como a la pelota, pero cuando venia Tom la cosa ahí cambiaba y entonces si me veía ¿no? Pues estaba harta de pasar de ser invisible a visible a su antojo.
- Muy bien Dani, eso haz lo que te de la gana, ignorame hasta el final de mis días. - dije dejándole de seguir ¿para que lo iba seguir haciendo si no me hacia caso?
- Claro, ahora yo soy el malo de la película. - dijo parándose y mirándome.
- Ah, perdoname es verdad, yo soy la mala, soy la que te engaño ¿te crees que no lo se?, pero por si acaso no me acordaba ahí estás tu para recordármelo aunque este delante de mi amigos, que mas da que todo el mundo se entere de la clase de persona que soy. Te pedí perdón y a ti no te da la gana aceptarla, me fui para dejarte el camino libre, para que no me tuvieras que ver, pero ya no se que mas a hacer.
- No me vale el perdón, pensé que eras diferente, y me equivoque, eres igual que cualquier otra y encima vas y hoy tan amigos con ese.
- Tom, es mi amigo nada mas, cometí un error, un error que me encantaría borrar, pero resulta que no puedo, lo siento. Pero Tom a diferencia de ti después de que lo rechace ha estado ahí como un amigo, me ha entendido y  me ha ayudado, cosa que no puedo decir de ti. Entiendo que sigas cabreado conmigo porque yo en mi día también lo estuve ¿pero ignorame completamente como si no fuera nada, tratarme como me tratas? Eso si que no me lo esperaba de ti Dani.
- Pues si tanto te gusta Tom ¿por que no te vas con Tom? Seguro que seréis muy felices juntos.
- Eres un cretino Dani, ¿que te ha pasado? Tu antes...
- Tu me has pasado - dijo interrumpiéndome - creía en ti y que lo tiraste todo a la basura, me engañaste y ¿todavia creías que íbamos a ser tan amiguitos como siempre? Te creía un poco mas lista Vero.
- Es verdad he sido una tonta por creer en que podríamos estar bien - lo dije en apenas un susurro que no sé si llegó a oír - vale, te prometo que ya no tendrás mas problemas en tratar conmigo, me apartaré de tu camino.
Toda la rabia, todo el enfado se había convertido ahora en un vacio en lo mas profundo de mi ser, la herida que había empezado a cicatrizarse se había vuelto a abrir derrepente.
No dije mas y empecé a andar por el mismo camino por el que había venido. Dani no intentó detenerme, y tampoco dijo otra palabra, así que me marché intentando no llorar por una causa perdida.

Querido diario:
Ya esta todo decidido, desapareceré del mapa de Dani. ¿Como lo voy a hacer? No tengo la mas mínima remota idea, es difícil desaparecer de la vida de alguien cuando estas en el mismo grupo y en el mismo instituto.
Estoy cansado de todo esto, de verle y sentirme mal. No entiendo porque me trata así, es como si me odiara y esa palabra no quiero que este entre nosotros. ¿Es verdad que del amor al odio hay un paso? ¿Puede ser que yo di ese paso cuando le engañé con Tom?
Estoy estresada y eso que me queda todavía el día de mañana por delante, ya no tengo las mismas ganas de hacer la fiesta como cuando tuve la idea.
Daria cualquier cosa porque la situación cambiara.